erika.perez@eluniversal.com.mxA contrarreloj, el gobierno del Distrito Federal (GDF) comenzó los trabajos de supervisión y reparación del drenaje profundo.
Sólo dispondrán de siete de las nueve semanas programadas inicialmente, las seis empresas que realizarán un dictamen técnico y que harán las reparaciones en 11 puntos estratégicos de los 50 kilómetros que conforman el emisor central.
Luego de dos semanas de retraso, principalmente porque la basura en el Gran Canal obstaculizó el funcionamiento de la Planta de Bombeo 11+600, técnicos del gobierno ingresaron ayer al drenaje profundo.
Ocho técnicos y especialistas en ingeniería descendieron en la lumbrera 0 y recorrieron a pie 140 metros lineales que comprende las lumbreras 0A y 0B.
Los expertos estuvieron durante una hora en el emisor central donde confirmaron la existencia de filtraciones de agua de los mantos acuíferos, varillas expuestas y cemento corroído, sobre todo en el techo del tubo.
Ese tramo es considerado el que presenta mayor deterioro, según consignan las imágenes de video que se captaron en una inspección realizada en 2006.
En las maniobras iniciales estuvo presente el director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), Ramón Aguirre, quien descendió por la Lumbrera 0.
El funcionario destacó que además de la supervisión y reparación de 11 puntos en el emisor central, también se revisarán de forma simultánea los 115 kilómetros de los interceptores que conforman la red del drenaje profundo.
Recordó que en primera instancia se busca restituir la capacidad estructural al emisor central y en las próximas revisiones se trabajará en el reforzamiento de la función hidráulica del sistema.
Personal del Sistema de Aguas tardó poco más de siete en horas en descender un carro todo terreno Unimog.
Incluso, en el primer intento, el camión tipo anfibio estuvo a punto de caerse cuando su peso desbalanceó las dos grúas que intentaban moverlo.
El Sistema de Drenaje Profundo es la salida de las aguas negras de la ciudad hacia el estado de Hidalgo. Desde hace 15 años esta red de tuberías no ha recibido un mantenimiento mayor por lo que existía el riesgo de una inundación.
Durante 2007, la Secretaría de Obras reportó que el drenaje profundo trabajó en 15 ocasiones a su máxima capacidad.
Incluso, cuando hay intensas lluvias, el nivel de las aguas residuales rebasa la capacidad del emisor central y unos metros hacia arriba de las lumbreras se inundan con las aguas negras.