alejandro.cuenca@eluniversal.com.mxA casi cuatro años de los videoescándalos que cimbraron el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la administración capitalina —ahora bajo el mando de Marcelo Ebrard— volvió a incluir a 16 empresas propiedad de Carlos Ahumada en la lista de proveedores del gobierno local, lo que les permite participar en procesos de licitación y concursos para la adjudicación de contratos.
Entre las empresas reincorporadas al registro de concursantes está el Grupo Quart, una firma que en su momento fue ubicada como la columna vertebral del emporio que controlaba Carlos Ahumada, y a la que se relacionó con daños al erario en varias delegaciones.
Además están cuatro de las seis compañías involucradas en un presunto fraude por 31.2 millones de pesos contra la delegación Gustavo A. Madero cometido en enero de 2004. Esas compañías son el Centro Decorativo Nicte-Ha, D’Regil Creaciones, Promotora y Constructora El Naranjo, y Arquitectura y Construcción Pachoacán.
Por ese presunto fraude fueron a prisión el entonces secretario de Finanzas, Gustavo Ponce, y el que fuera jefe delegacional en GAM, Octavio Flores Millán.
En la lista de proveedores también están otras compañías de Ahumada involucradas en incumplimientos de contratos, irregularidades en la ejecución de obras, cobros injustificados por trabajos no realizados, entre otros señalamientos.
Sin embargo, el pasado 15 de enero el GDF publicó en su Gaceta Oficial la relación de personas físicas y morales inscritas en el registro de concursantes de la administración local, entre los que se encuentran esas 16 empresas.
De acuerdo con el Reglamento de la Ley de Obras Públicas del DF, el hecho de que una empresa sea incluida en esa lista le permite participar en cualquier licitación pública o proceso de adjudicación al que convoque la administración local.
En enero de cada año la Secretaría de Obras publica la relación de proveedores, actualizada, e informa mensualmente a la Contraloría del DF sobre las cancelaciones; es decir, desaparecen de la lista las compañías que ya no existan o que se den de baja. Ni en Obras ni en la Gaceta Oficial se informa que las empresas de Ahumada —quien en enero intentó adquirir un club de futbol argentino— hayan desaparecido.
De acuerdo con información de la Secretaría de Obras, obtenida a través de la Ley de Transparencia del DF, hasta el momento ninguna de las empresas de Carlos Ahumada reincorporadas a la lista de proveedores ha participado en un concurso o licitación, y por lo tanto aún no se les ha adjudicado algún contrato.
No obstante, y de acuerdo con esta misma información, las compañías del empresario de origen argentino fueron reincorporadas al registro de concursantes pues en todos los casos concluyó ya la prohibición que les impuso la Contraloría General del DF para participar en procesos de licitación o concursos de obra.
En esos 16 casos la información otorgada por Obras revela que la prohibición impuesta a las empresas de Ahumada fue por sólo dos años, es decir, el castigo terminó en 2006, con todo y que dichas compañías estaban relacionadas con denuncias e investigaciones por millonarios daños al erario público en Álvaro Obregón, GAM, Tláhuac e Iztapalapa.
Pero en el registro de concursantes también se da a conocer que sólo cuatro de las empresas de Ahumada mantienen la prohibición para participar en contratos de obra y éstas son Grupo Constructor Vame; Construcciones Vimarve; Ingeniería, Diseño y Construcción Banda, y Jori Construcciones. A las dos primeras se les investigó por irregularidades cometidas en Tláhuac, en donde el entonces delegado, Francisco Martínez Rojo, también fue a prisión, y las dos últimas se relacionan con el fraude en Gustavo A. Madero.
Sobre esta incorporación, en la Contraloría se argumentó que aparecer en la lista es sólo uno de los requisitos para participar en la adjudicación de contratos.
Ahumada, de 44 años, fue liberado el 8 de mayo pasado, luego de ser exonerado de las acusaciones de fraude genérico, operaciones con recursos de procedencia ilícita y promoción de conductas ilícitas, que le fincó el GDF. Estuvo preso en el Reclusorio Norte desde el 28 de abril de 2004, tras ser deportado de Cuba, donde fue detenido durante un mes. Su versión sobre los casos de presunta corrupción de funcionarios públicos y miembros del PRD fue videograbada, y dada a conocer parcialmente. En la cárcel hizo dos huelgas de hambre y se cosió los labios.
El día de su liberación, agentes de la PGJDF lo detuvieron en forma ilegal. La CDHDF pidió al gobierno local que se disculpara públicamente.