ella.grajeda@eluniversal.com.mxUsuarios de microbuses aseguraron que aumentar la tarifa de este medio de transporte sería justo, siempre y cuando las autoridades incrementaran el salario de los trabajadores y se mejorara el servicio.
En entrevistas por separado, estudiantes, empleados, amas de casa y profesionistas coincidieron en que el gobierno del Distrito Federal no ha hecho esfuerzos suficientes para enfrentar esta problemática. Al contrario, comentaron algunos, no impulsa programas de sustitución y mantenimiento de las unidades, ni la capacitación de conductores.
Rita Pérez y Guadalupe Flores se acaban de jubilar. Antes trabajaban en un hospital. Hoy, aseguran ellas, están redescubriendo la ciudad y están espantadas porque es un caos.
“El otro día, un chofer de un microbús iba muy rápido. Nosotras le pedimos que bajara la velocidad y el muy grosero detuvo la unidad, nos dio nuestro dinero y nos ordenó que nos bajáramos”, recuerda Rita.
Desde su punto de vista, si el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, tuviera un verdadero compromiso con la ciudadanía, ya hubiera mejorado el servicio.
“El servicio es pésimo, la mayoría de los choferes son unos irresponsables; hay un vacío de autoridad porque nadie los vigila y mucho menos los sancionan. Entonces, ¿para qué hacen tantas leyes, si nadie las obedece?”, comentó.
Alexis Oriel destacó que como estudiante de preparatoria, para él sería un desastre quedarse sin el servicio de microbuses, pues no podría ir a la escuela ni al trabajo.
En espera de su pesero sobre calzada de Tlalpan, señaló que gana 400 pesos y gasta en pasaje 100 a la semana, por lo que apenas le queda dinero para sacar sus estudios. “Si le suben un peso o 50 centavos, quizá para muchos no signifique un gran gasto, pero hay personas como yo que sí nos afectaría un incremento en la tarifa”, subrayó.
Esta opinión también la comparte Ramón Garduño, quien gasta 18 pesos diarios en pasaje, pues vive en Tepechimilpa, en la delegación Tlalpan, y trabaja en Coyoacán. “Tomo tres microbuses al día y el Metro. La situación económica está muy difícil. Hay mucha gente que no tiene dinero y el gobierno debería ser más responsable, ofrecer un mejor servicio y aumentar los salarios”, comentó.
Rosa Elena González, urbanista de la UNAM, consideró que este problema es muy complejo, ya que el GDF desde hace siete años no aumenta la tarifa, pero tampoco presiona para que mejore el servicio. Al contrario, mencionó, “la autoridad se hace de la vista gorda y no impulsa verdaderos programas que reordenamiento al transporte público y propicia la corrupción”.
La solución, dijo, sería entrar de lleno y presentar verdaderos proyectos de transporte no contaminantes.
Durante un recorrido realizado por este diario, los usuarios insistieron que el salario mínimo es muy bajo, y aumentar la tarifa de los microbuses no sería justo porque el servicio es muy malo.