Una de las urbes más pobladas y contaminadas del mundo contará en 2012 con unos 300 kilómetros de nuevas ciclovías como parte de una apuesta de las autoridades por la bicicleta, complementada con planes de cierre temporal al tráfico de varias zonas urbanas.En entrevista, la directora de Reforestación Urbana, Parques y Ciclovías, Tanya Muller, indicó que para lograr esa meta el gobierno capitalino pretende construir un mínimo de 60 kilómetros de carriles para bicis cada año, a partir del presente.
La capital mexicana, que tiene unos 20 millones de habitantes si se toma en cuenta también su zona metropolitana, cuenta con un área de mil 547 kilómetros cuadrados, lo que representa 0.1% de la superficie del país, y presume de tener la calle más larga del mundo, Insurgentes, que mide alrededor de 30 kilómetros.
Por ahora ofrece 90 kilómetros de ciclovías, que también serán restaurados, aseguró la funcionaria.
Según Muller, se analiza también instalar “bici-estacionamientos” vigilados, situados cerca de bocas de metro y en zonas financieras, para que la gente pueda usar la bicicleta y combinarla con el transporte público.
Para ello, explicó, están tomando como modelo París, Barcelona, Londres, Bogotá y Berlín.
Al margen de las ciclovías, el gobierno capitalino interrumpe cada domingo de siete de la mañana a dos de la tarde la circulación de automóviles en importantes vías del centro de la ciudad, como Paseo de la Reforma.
Desde mayo de 2007, cuando comenzó el programa, hasta diciembre pasado, unos 517 mil 300 mexicanos participaron en los 15 kilómetros de recorrido dominical, que se amplía a 32 kilómetros los últimos domingos de cada mes.
Para 2008 el objetivo es incrementar la frecuencia y la superficie de esta actividad, con nuevos recorridos por zonas como Coyoacán, Tlalpan, Xochimilco, Gustavo A. Madero, Azcapozalco, Iztacalco y Venustiano Carranza.
El primer lunes de cada mes los funcionarios de la alcaldía se desplazan en bicicleta al trabajo.
Desde abril a diciembre pasado fueron 24 mil 253 los “bicifuncionarios”, entre ellos el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, y la propia Muller.
Según académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), 57% de las emisiones de dióxido de carbono de la capital provienen del transporte y en más de 60% de los días del año se rebasan los límites permisibles de contaminación del aire.
“Pretendemos mejorar la sustentabilidad de la ciudad y la calidad de vida de sus habitantes” para que se vuelva “más amigable”, señaló Muller.
Confía en que estas medidas frenarán el aumento del parque automotor, de 4.5 millones de vehículos y que crece a razón de medio millón de vehículos al año, y fomentarán la recuperación de áreas verdes.
“La ciudad será un proyecto más humano y tendrá una mayor competitividad en términos económicos”. (EFE)