sara.pantoja@eluniversal.com.mxLa inconformidad por las afectaciones de la construcción de la línea 2 del Metrobús se reúne mediante firmas electrónicas en la colonia Escandón, donde vecinos reparten volantes en comercios y casas e informan que las llevarán a la Cámara de Diputados para “parar el proyecto”.
En el volante, que se distribuye principalmente en la avenida Benjamín Franklin y las calles aledañas, se cuestiona que el gobierno de la ciudad no consultó previamente a los habitantes de la zona y que falta información acerca del supuesto recorte de banquetas y la tala de árboles.
Incluso, en el documento se invita a poner mantas y cartulinas afuera de los establecimientos y hogares para manifestar su rechazo.
Para comprobar la autenticidad de la convocatoria, este diario solicitó información a la dirección metrobuseje4@yahoo.com.mx, que aparece escrita con pluma en el volante, aunque hasta el cierre de esta edición no obtuvo respuesta alguna.
No obstante, las molestias sí son latentes. Luis Caso, encargado de una tienda ubicada en la avenida casi esquina con la calle Sindicalismo, comentó que ha escuchado comentarios de que se va a recortar la banqueta más de 50% para hacer un carril a la circulación. “Si es así, se van a volar a los árboles que ya están grandes y viejos y nos van a quitar el poco oxígeno que generan”, dijo.
No obstante, dos mujeres de edad avanzada criticaron que “de todos modos, la delegación permite que las banquetas las usen como estacionamiento, no manda grúas para quitarlos”.
Al establecimiento del que se encarga Martín Pedemonte, donde se dan cursos de fotografía y arte digital, también han pasado vecinos que lo invitan a manifestarse. Y aunque dijo que no ha respondido, enumeró las afectaciones que le ha traído la obra a su negocio: hay más tráfico, suciedad, bajó la afluencia de los alumnos porque ya no hay lugar para estacionarse.
Incluso, el proyecto del GDF le ha dificultado la venta de su casa pues, aún cuando ha habido interesados, el “pero” es que no quieren estar cerca de ninguna estación del sistema de transporte.
Sin embargo, considera que cuando la obra termine, “yo creo que nos irá mejor comercialmente porque como el metrobús pasará lento, la gente podrá vernos mejor y quizá vengan más”.