sara.pantoja@eluniversal.com,mxLa bala calibre 357 que le robó la pierna a “Óscar” una madrugada de 1996 no era para él. El disparo fue una confusión alimentada por la oscuridad y el coraje de quien tenía hambre de venganza.
“Me confundieron con un chavo que estuvo una hora antes ahí. Ya lo traían y lo vieron en la bola. A las cinco de la madrugada regresaron. Yo estaba tomando, pero tranquilo. Traía una chamarra negra igual que él y estaba de espaldas”, contó.
Eran los estrechos andenes de la unidad habitacional Ermita Iztapalapa. Ahí donde no cabe una patrulla y la policía montada no se atreve a entrar. El mismo lugar donde cualquiera puede traer una pistola adquirida lo mismo en Tepito que en el tianguis de El Salado, cada miércoles.
“Ahí encuentras de todo, de bajo y alto calibre. Pero no se venden como pepitas. Una persona te conecta con otra, te citan en un lugar, te dicen cuánta lana lleves y te la dan”, relató un comerciante de la zona que pidió su anonimato por temor a represalias.
Una forma de conseguir un arma de fuego, continuó, es llegar entre las cuatro y cinco de la mañana “cuando llega todo lo robado. Te dicen que lleves una lana y te conectan con el bueno”.
Otro contacto puede hacerse con los chachareros o comerciantes que venden cosas usadas y viejas y que se ubican a un costado del centro comercial El Salado.
“Ellos te presentan al que te la vende, pero no se meten directo”, dijo el entrevistado. La primera venta suele ser de un bajo calibre. “Te calan a ver si no eres chiva (soplón). Ya que te ganas su confianza, que eres conocido, te venden algo más grande”.
Aunque según el informante ese intercambio ya no se da como antes en el tianguis, ahora el bisnes se realiza en las unidades habitacionales cercanas al lugar o al pasar del lado de Nezahualcóyotl, en el estado de México. “Entre cuates vas preguntando y te encuentras que fulanito te vende. A veces son ex policías, ex presidiarios y los que mercan droga. Es toda una mafia”, asegura.
‘Frías’ y ‘calientes’
Según los testigos, en El Salado y sus alrededores se puede comprar una pistola 9 milímetros nueva entre 7 mil y 9 mil pesos, mientras una usada baja a 4 mil 500 o 5 mil pesos.
Las calibre .380 milímetros puede costar alrededor de 3 mil pesos. “Son las que usan los policías, por eso hay acceso rápido y fácil por lo barato. Las 22 son baratas también”, declaran.
Es tan fácil conseguir un arma que asusta que las autoridades no se den cuenta, comenta el comerciante entrevistado.
“En esos lugares hay ofertas para todos los bolsillos, hasta los de los menos afortunados a quienes les suelen llegar armas calientitas, es decir, que fueron recientemente disparadas en asaltos u homicidios”.
Esas son baratas, pero son difíciles de vender, asegura el informante. “A veces uno no se se avienta esa bronca de comprarles a cuates que andan de canijos”.
Además de las armas también se comercializan balas. “Las compras por caja o al menudeo. Solitas han de andar como en 12 pesos. Entonces, unas 10 te salen como en 100 pesos y con eso tienen para andar asaltando”, relata en forma de queja.
En el tianguis de El Salado, como en muchos de otras delegaciones, la compra y venta de armas es común.
Tiempo después de la confusión en la que “Óscar” fue baleado, un amigo le confesó: “Yo conocí la pistola con la que te balacearon”, esa que a 12 años de distancia todavía recuerda: “Sonaba fuerte como el diablo”.