df@eluniversal.com.mxRestaurantes, fondas y cafeterías del sur de la ciudad de México han perdido clientes y ganancias por la Nueva Ley de Protección a la Salud de los No Fumadores.
Los dueños de estos establecimientos aseguran que a los fumadores no les gusta ser aislados en un rincón o que se le prohiba fumar mientras comen o beben.
“Cuando hay espacio se les separa, pero cuando no, se les pide con respeto que no fumen y por ello hasta mentadas de madre he recibido”, dice Ema Serrano, mesera desde hace 33 años de la cafetería Tic-Tac, sobre avenida Insurgentes Sur.
En otros lugares, como la Fonda San Ángel, optaron por retirar los ceniceros de la mesa. “Así, la clientela entiende que no puede fumar”, asegura Asmín González, gerente del establecimiento.
Asegura que sus consumidores cautivos han aceptado muy bien esta situación, pese a que era ya costumbre de los comensales “echarse una cerveza con un par de cigarros luego de la comida”.
“No se pierden clientes, sino en la cuenta, pues antes se quedaban más tiempo bebiendo y fumando. Ahora sólo están para la comida”, cuenta.
Los turistas, continúa, son quienes sí se van a quejar y hasta tal vez busquen otros sitios. En su opinión, tal decisión es normal, pues cuando un cliente no está a gusto tiene derecho a cambiar.
Experiencia diferente
Por el contrario, Óscar, empleado de la cantina San Ángel, asevera que las pérdidas en su establecimiento han sido de miles de pesos.
“Aquí se puso un muro de cristal para dividir el área de fumar y no fumar, pero nos ha costado casi 20 mil pesos de pérdidas por noche”.
Antes, dice, en una noche ganábamos 50 mil pesos; ahora alcanzamos 30 mil. “Se debe a la inconformidad de los clientes”, aduce.
Sin embargo, Óscar esta consciente de que las multas por parte de las autoridades serían mayores.
Pero son pocos los establecimientos que han dividido físicamente su espacio, la mayoría optó por pegar letreros que prohiben fumar o atenderlos al aire libre.
“El espacio es muy pequeño. No hay cómo separar a la clientela y la cafetería perdería su concepto original”, comenta Daniel Pastor de El Mundo del Café, sobre Insurgentes.