alberto.cuenca@eluniversal.com.mxLa calzada Juventud Heroica, esa que conecta al monumento a los Niños Héroes con la Puerta de Los Leones, en Chapultepec, estaba ayer repleta de padres y sus hijos, ordenados en hileras de sillas que se perdían a lo lejos.
Así, a simple vista, parecía un acto de campaña, pero no, se trataba de una acción de gobierno, de entrega de becas a infantes que se encuentran en condiciones de pobreza y vulnerabilidad. Un total de 3 mil 200 menores, acompañados de sus padres, acudieron a esta cita.
Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del DF, y su esposa Mariagna Pratts, presidenta del patronato del DIF, encabezaban el evento. Se dejaron consentir y consintieron; la gente les aplaudía y lanzaba porras; ellos respondían con saludos a diestra y siniestra, estrechaban manos; soltaban un “hola” constante, se reían con los asistentes que llegaron aquí poco antes de las 8:00 horas.
“Gracias por mi beca, Marcelo”, soltaba un pequeño entre la multitud que se apretujaba para estrechar la mano del mandatario. No, no era un evento de campaña, era un acto de gobierno.
La beca será de 750 pesos al mes y cada familia le dará el uso que mejor convenga. “Será para la escuela y para lo que a la niña le haga falta”, explicaba con decisión la señora Sandra Muñoz, madre de una pequeña de siete años que cursa el primer grado de primaria.
Sentada en una silla de las primeras hileras, la mujer cargaba al hijo menor, un niño de un año, que se movía inquieto entre los brazos de la mamá. No era para menos, pues esta familia llegó a las 6:00 de la mañana.
“Llegué tan temprano porque mi esposo me vino a traer”, explicaba Sandra Muñoz, tras relatar que el único ingreso económico es el salario que recibe el marido como “ayudante de alfombrero” allá en Cuautepec, delegación Gustavo A Madero.
“Pero vale pena, eh, vale la pena haber llegado aquí temprano”, agregó contundente la mujer.