erika.perez@eluniversal.com.mxLos conflictos viales acabaron para quienes utilizan cotidianamente la autopista México-Puebla, gracias al nuevo Puente de la Concordia, pero prevalecieron para quienes circulan por la carretera México-Texcoco.
Los automovilistas procedentes de Ermita Iztapalapa y Calzada Ignacio Zaragoza que se incorporan a la carretera continúan circulando a paso lento, a diferencia de la fluidez con la cual circularon a partir de ayer quienes se dirigieron a la autopista a través del recién inaugurado distribuidor vial de Zaragoza, según se observó en el primer día de funcionamiento de esa obra.
El motivo de que prevalezcan los conflictos viales es la construcción que realiza desde hace un mes el gobierno del estado de México del puente vehicular Texcoco-Los Reyes y que complementará al Puente de la Concordia.
Las obras del nuevo puente reducen un carril la vialidad en ambos sentidos lo que dificulta el tránsito de vehículos por la zona oriente.
Esa situación se suma al desorden que provocan las paradas de camionetas y microbúses del DF y mexiquenes a lo largo de las avenidas.
Ayer, durante el primer día de funcionamiento del distribuidor vial Zaragoza-Texcoco, bautizado con el nombre del Puente de la Concordia por los gobiernos del DF y del estado de México, se agilizó el tránsito hacia la salida y entrada de la autopista México-Puebla hacia el Distrito Federal.
Sin embargo, los trabajos inconclusos de reencarpetamiento, la construcción de muros de contención, parapetos y la jardinería obstaculizan la circulación en la parte baja del distribuidor.
Camionetas, microbuses, transporte de carga y automóviles particulares formaron largas filas, lo que incluso facilitó a los peatones andar entre los vehículos para entrar a la estación del metro Santa Martha Acatitla.
En un recorrido por la zona, EL UNIVERSAL constató que los automovilistas procedentes de Ermita Iztapalapa formaron largas filas que se prolongaron hasta la Penitenciaria de Santa Martha Acatitla para poder incorporarse a la carretera federal México-Texcoco.
Mientras que en los cinco carriles que conforman el Puente de la Concordia, ayudaron a aliviar parte del caos vial que se padeció en el área durante casi dos años.
El Secretario de Obras del DF, Jorge Arganis, argumentó que no se concluyeron los trabajos porque primero se tenían que construir el distribuidor y por cuestiones técnicas —como la colocación de zapatas— se tuvo que empezar después con las labores a nivel de piso.
Los trabajos que se realizan en la parte inferior del Puente de la Concordia se tienen programados que concluyan para febrero del 2008.
En tanto, continuaron funcionando los pasos peatonales provisionales que a decir de usuarios, son inseguros.