alberto.cuenca@eluniversal.com.mxRamón Aguirre Díaz autorizó en marzo pasado, como director ejecutivo de Planeación y Construcción del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), un contrato a una empresa que, a su vez, está asociada con él en un millonario negocio de manejo de basura en Puerto Vallarta, Jalisco.
La empresa es Estudios y Técnicas Especializadas en Ingeniería S.A. (ETEISA), y el contrato (número 06-CD-03-30-0117-1-07) que Aguirre Díaz le otorgó, consiste en la supervisión para trabajos de desazolve de las presas Anzaldo, Las Flores y Texcalatlaco, así como realizar obras auxiliares y complementarias en Periférico y su cruce con Luis Cabrera.
El monto de ese contrato fue de 208 mil 675 pesos y fue autorizado el 23 de marzo de 2007. Junto a la firma de Aguirre Díaz aparece la de Jaime Sancho y Cervera, quien entonces se desempeñaba como director general del SACM. Un mes después Aguirre asumió la dirección del organismo.
El 28 de julio de 2006, ETEISA se asoció con Envir Eau de México, de la cual Aguirre Díaz es socio y ha fungido como representante legal. Ambas inscribieron ante la ONU al actual tiradero municipal de Puerto Vallarta, llamado “El Magisterio”, para cobrar con base en el Protocolo de Kyoto los bonos de carbono por la captura y control de biogás una vez clausurado ese tiradero, indica un documento del que EL UNIVERSAL tiene copia.
Con esta estrategia cobrarían hasta un millón 800 mil dólares en bonos, aceptó en entrevista el director técnico de Envir Eau y a la vez director general de ETEISA, Luis Eduardo de Ávila Rueda.
Esa asociación está permitida dentro de un contrato que el ayuntamiento de Puerto Vallarta otorgó a Envir Eau en 2006 para el manejo de la basura, a través del cual esa empresa —de la que es socio Ramón Aguirre— construiría el relleno sanitario.
Pero las obras no se han concretado pues enfrentan una denuncia penal por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y siete clausuras de los gobiernos municipal, estatal y federal por varias violaciones.
Sin embargo, aquella relación entre los socios fue más allá, pues en la ciudad de México hubo la asignación de un contrato por adjudicación directa, que el SACM dio a ETEISA el pasado 23 de marzo de 2007.
En entrevista, Ramón Aguirre rechazó primero que se haya otorgado un contrato de obra a ETEISA, luego dijo que sí, pero que fue “un contratito mínimo de supervisión” y que no tenía nada de malo esa adjudicación.
Rechazó cualquier relación de negocios con ETEISA y dijo que desconocía la sociedad formada con Envir Eau para cobrar los bonos de carbono, “pues no fueron gestiones en donde yo participé, porque no era el único proyecto en el que estaba trabajando”, expuso; pero aceptó conocer el proyecto para la captura del biogás en el tiradero de Vallarta.
Información del Sistema de Aguas, indica que ETEISA concluyó sus trabajos aquí en la ciudad antes del 6 de mayo pasado, fecha establecida en el contrato para la terminación de las obras, por lo que se hizo efectivo el pago por sus servicios.
No obstante, la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, en el artículo 47 fracción 13, aplicable también para funcionarios del Distrito Federal, establece que los servidores públicos deberán abstenerse de intervenir en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tengan interés personal, familiar o de negocios.
En esos asuntos, “se incluyen aquellos de los que pueda resultar algún beneficio para el funcionario, su cónyuge o parientes consanguíneos hasta el cuarto grado, así como para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen o hayan formado parte”, señala dicho artículo.
De acuerdo con la misma ley, las sanciones por violar el artículo 47 pueden ir desde el apercibimiento, la amonestación, hasta la suspensión del cargo, destitución del puesto, sanción económica o inhabilitación temporal para ser servidor público.
Ramón Aguirre negó haber violado esa ley, pues dijo que en estos momentos no tiene relación con ETEISA ni participación directa en el proyecto del relleno en Puerto Vallarta.
La oficina de información pública de la Contraloría General de DF, reveló que no existen procesos de ningún tipo en contra de Ramón Aguirre o alguna de esas empresas.
Ese contrato no es el único que ETEISA ha obtenido con el GDF. En la página web de la compañía aparecen, como clientes, dependencias como la desaparecida Dirección de Construcción y Operación Hidráulica, que ahora es el Sistema de Aguas; la delegación Magdalena Contreras y las secretarías de Medio Ambiente y Transportes.
Algunos contratos datan desde 1995, cuando Aguirre Díaz no era servidor público del GDF.