sara.pantoja@eluniversal.com.mxLos constantes apagones en los vagones del Sistema de Transporte Colectivop (STC), Metro, las fallas en las escaleras eléctricas y la falta de iluminación en los andenes podrían desaparecer si este medio de desplazamiento genera su propia energía eléctrica y se cambia de la red de suministro con la que actualmente opera.
De acuerdo con el director del STC, Francisco Bojórquez, ambas acciones podrían generar un ahorro de casi 50% de los mil 400 millones de pesos que este organismo paga cada año a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC).
Para lograrlo, el Metro planea iniciar en el último trimestre de 2008 los estudios necesarios para cambiar de red de suministro a una más barata y confiable. Sin embargo, los resultados se vería a finales de 2009 y principios de 2010.
En entrevista, el director del sistema explicó que en la actualidad, la mayor parte del suministro de todas las líneas del Metro depende de una red de 23 mil voltios, de donde también se alimenta la ciudad de México para iluminar casas y negocios. Asimismo, esta infraestructura se ve obligada a soportar los diablitos con que muchos capitalinos se surten de electricidad sin pagarla.
Agregó que entre los planes del sistema está migrar de la actual red a la de 230 mil voltios “que es la más barata y la más confiable” porque la energía no pasa por tantos procesos de transformación. Ello implicaría la compra de al menos dos transformadores y la construcción de tres subestaciones además de las que ya se encuentran en Oceanía y en el cerro de la Estrella.
Generar energía propia
Otra de las acciones que planea el STC para ahorrar hasta 15% de los pagos a LyFC es la generación de su propia energía.
LA medida evitaría la suspensión del servicio como la ocurrida el viernes 7 de diciembre por la mañana en las líneas 1, 2 y 3, cuando falló una subestación eléctrica; el servicio se hizo muy lento y miles de pasajeros sufrieron las consecuencias.
Francisco Bojórquez explicó que toda la red del Metro consume 500 megawatts diarios y sólo las líneas 1, 2 y 3 requieren 88 megawatts y en horas pico, hasta 94.
Por ello, otro de los planes del organismo a su cargo es la construcción de plantas generadoras de energía con el procesamiento de basura, gas natural y hasta la energía atómica y solar.
Incluso, Bojórquez adelantó que para el arranque de la línea 12 de Mixcoac a Tláhuac, proyectan construir una planta generadora de 40 megawatts o dos pequeñas de 20, con un costo de 350 millones de dólares.
El funcionario adelantó que para ello, sería conveniente que el nuevo relleno sanitario que el gobierno capitalino pretende construir, se haga en la delegación Tláhuac para aprovechar la basura y generar la energía para la “Línea Dorada”.