erika.perez@eluniversal.com.mxEn las calles de San Francisco Tlaltenco, delegación Tláhuac, las pintas en bardas contra el l relleno sanitario van en aumento.
En las fachadas de casas, comercios e iglesias, las leyendas “No al basurero” surgieron hace unas semanas e irán en aumento en poblados aledaños, advierten los habitantes de la zona.
Héctor Mendoza, un líder de opositores, dijo que ya contactaron a otros pueblos de Tláhuac, como Mixquic, e incluso a municipios mexiquenses, para ampliar el frente contra la instalación del nuevo depósito final de residuos.
“Es el último pulmón que hay”, refirió Carlos Castañeda, ejidatario de la zona.
Los opositores se reúnen en la explanada de la Capilla de Mazatepec para recabar firmas; ahí aseveraron que no aceptarán imposiciones para ser en el tiradero de basura de la ciudad, pues el impacto será muy fuerte para el pueblo.
“Ya está todo urbanizado, tenemos allá el volcán de Guadalupe, el cerro de La Caldera, el de Xaltepec y todo está urbanizado. No queremos el tiradero aquí, en Tlaltenco”, advirtió Héctor Mendoza.
Pese a que el secretario de Obras y Servicios del DF, Jorge Arganis, ha rechazado que el relleno sanitario se vaya a construir en San Francisco Tlaltenco, los opositores consideran que sigue latente la posibilidad y se unirán con los habitantes de pueblos cercanos para evitarlo.
En los límites de las delegaciones Tláhuac e Iztapalapa, los pobladores desconocen la propuesta de crear el relleno sanitario en las faldas del cerro Xaltepec, parte de la sierra de Santa Catarina.
En la zona donde el cerro de Xaltepec se une con el del Volcán y luego con el de La Caldera, la vocación del suelo es agrícola; algunas partes se ven abandonadas y otras en franca actividad.
Al igual que los pobladores de San Francisco Tlaltenco, los opositores al relleno sanitario en Tepetlaoxtoc tienen un sitio de internet para manifestar su rechazo.
En la última entrada al portal web http://tepesinbasura.blogspot.com, el Comité Ciudadano Manuel Payno, quien firma los datos publicados, reitera su rechazo a que las minas adyacentes a la carretera federal de acceso al citado municipio y el predio La Venta sean utilizados para instalar uno o más rellenos sanitarios regionales.
Los inconformes alegan que estos sitios no cumplen con las condiciones previstas en las normas de protección ambiental. Por ejemplo, no se ubicaría a la distancia mínima de 500 metros de zonas con 2 mil 500 habitantes. Santa Inés, dicen, está a menos de 500 metros.
Un argumento más es la existencia de la falla geológica Hacienda La Flor, que corre por el predio.