noemi@eluniversal.com.mxLa mayoría de habitantes del Distrito Federal vive en un nivel muy bajo de marginación. Con Coahuila, Aguascalientes, Nuevo León y Colima tiene la mejor situación del país, señala el estudio Índices de marginación por localidad 2005.
Los más de 8.5 millones de capitalinos tienen acceso a la educación, a una vivienda adecuada y pueden adquirir algunos bienes, indica el análisis elaborado por el Consejo Nacional de Población (Conapo).
Los parámetros analizados por el de Consejo para medir el nivel de marginación en 104 mil 359 localidades del país para determinar su nivel de marginación tomó en cuenta si la población mayor de 15 años es analfabeta o no concluyó la primaria, la falta de drenaje, electricidad, agua entubada, y si la vivienda tiene piso de tierra y el nivel de hacinamiento.
Según el organismo, las poblaciones sin servicios básicos “están expuestas a mayores impedimentos para gozar de una vida larga y saludable y dificulta el aprendizaje de los menores de edad”.
En el Distrito Federal evaluaron 372 localidades; dos de ellas muestran muy altos niveles de marginación; 156 tienen altos índices; 95, un índice medio; 68, bajo, y 51, muy bajo nivel.
En cambio, el Índice de marginación del Distrito Federal por delegación y unidad territorial 2003, realizado por la Secretaría de Desarrollo Social de la administración local, arrojó que, de 8 millones 605 mil 239 de capitalinos, un millón 237 mil 157 viven con un muy alto nivel de marginación y un millón 921 mil 995 se ubican en un nivel alto.
El estudio no menciona los elementos considerados por la Coordinación de Planeación de Desarrollo Territorial del gobierno de la ciudad de México para medir la marginación.
Para Alberto Aziz Nassif, especialista del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, estos estudios son muy útiles porque establecen un universo específico para enfocar la aplicación de programas a grupos determinados. Sin embargo, acotó, no permiten conocer la efectividad de los planes sociales en esos núcleos.
“La medición es buena, lo que ya no se sabe es la efectividad de los programas sociales”, agregó.