sara.pantoja@eluniversal.com.mxMientras el gobierno del Distrito Federal enfoca hacia Tabasco su ayuda a los damnificados por las inundaciones, decenas de capitalinos que vivían en riesgo por deslaves en la delegación Álvaro Obregón, hoy duermen entre ratas y cucarachas, en peligro de sufrir incendios e intoxicaciones en la piel en el albergue de Observatorio.
Además, en la demarcación se necesita otro albergue de las mismas dimensiones, dos módulos más de Protección Civil para atender emergencias en las zonas altas y demás equipamiento de rescate, según el jefe delegacional, Leonel Luna.
Cada vez que Juana López estira la mano para prender la luz del cuarto que la delegación Álvaro Obregón le asignó después del desalojo del asentamiento irregular de Presa Sección Hornos en septiembre pasado, tiene miedo de encontrar una cucharacha en la pared, lo mismo que un alacrán o un cienpiés en el piso o entre las cobijas.
“En la noche, cuando tenemos la luz prendida, salen de los cuadros que forman el techo por el calor. Estamos viendo la tele y las cucarachas pasan por la antena. Tengo miedo de que a mis hijos pequeños les vaya a dar alguna enfermedad”, contó. Y agregó a su preocupación la infección en los ojos y en la piel que tiene su hija de 12 años.
En el otro andador del bloque B del albergue, la familia Colín Castro vive con el temor de que las ratas que pasan por los corredores se metan a su cuarto. “Desde hace dos meses que llegamos, vimos unas pocas, pero se han hecho más por la basura que avienta la gente del otro lado de la barda”, afirmó doña Patricia.
Consiente del problema, el sábado 17, la delegación realizó una jornada de fumigación y ratización para tratar de eliminar el problema.
No obstante, ambas habitaciones, similares a las de 120 familias que viven temporalmente en el lugar, no tienen nada qué ver con aquellas donde se ha hospedado el secretario de Protección Civil, Elías Moreno, así como cerca de 20 directivos de la dependencia, en el hotel Hyatt de Villahermosa, donde el costo más bajo por noche es de mil 315 pesos.
La presencia del GDF en Tabasco comenzó el 2 de noviembre, en plena contingencia. Alrededor de 600 bomberos, policías, paramédicos, trabajadores sociales y especialistas han laborado en la zona. Hasta el 16 de noviembre se habían enviado y distribuido 705 toneladas en 11 municipios de la entidad, según el informe de la Secretaría de Protección Civil.
Aquellas lujosas habitaciones tampoco tienen comparación con las tiendas de campaña ubicadas en la explanada del Palacio Municipal, en las que duermen algunos de los 100 bomberos capitalinos que ayudan en el rescate y desasolve de las colonias afectadas por el desbordamiento del Río Grijalva.
Pese a estas carencias en el albergue de Observatorio, hasta la delegación Álvaro Obregón envió 56 elementos a Villahermosa “por solidaridad”, explicó Leonel Luna, aunque aclaró que el esquema de protección civil en la demarcación no se interrumpió.
El funcionario perredista agregó que la delegación está en conversaciones con la empresa que construyó el albergue para hacerle mejorías.