angelica.simon@eluniversal.com.mxEl Consejo Mexicano contra el Tabaquismo (CMCT) recomendó que en la reglamentación de la Ley de Protección a los no Fumadores, así como en la Ley General para el Control del Tabaco que se discute en la Cámara de Diputados, se establezcan sanciones económicas muy altas a quienes no respeten los espacios libres de humo de tabaco.
En Europa, señaló Juan Zinser, presidente del CMCT, las multas son hasta de 3 mil euros, y aquí, mientras no se sancione, no habrá una correcta aplicación de la ley.
Al participar en el anuncio de la conformación del Consejo Mexicano contra el Tabaquismo, el secretario de Salud del gobierno capitalino, Manuel Mondragón y Kalb, reconoció que la cultura de respeto al no fumador requiere una plataforma legal sólida, y advirtió que tendrá que ir acompañada con “acciones cruentas”. Señaló que entre las medidas drásticas tiene que darse el establecimiento de sitios ciento por ciento libres de humo de tabaco porque las divisiones en los establecimientos no funcionan.
Recalcó que en un bar donde los demás fuman, un adolescente no fumador puede aspirar en tan sólo seis horas el equivalente en toxinas a fumarse una cajetilla de cigarros completa. En tanto, los empleados que laboran ocho horas en lugares donde se fuma, tienen cuatro veces más probabilidades de morir prematuramente, señaló Mauricio Hernández, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del gobierno federal.
El controlar los ambientes para dejarlos libres de humo de tabaco es un asunto fundamental de justicia, además de que favorece el control sanitario.
El funcionario federal recalcó que la prohibición de fumar en áreas cerradas no atenta contra el derecho de los fumadores; “estamos hablando de calidad del aire, no de libertades”.
Además, aseveró, no sólo no afecta a la industria restaurantera, sino que además reporta beneficios como que en los sitios 100% libres de humo de tabaco, disminuye el ausentismo laboral y se recupera un promedio de una hora al día perdida cuando se fuma.
Por su parte, Manuel Mondragón y Kalb indicó que el gobierno capitalino tiene la gran responsabilidad de poner en práctica el gran proyecto de una ciudad libre de humo de tabaco, pero para ello, dijo, es necesario que tanto la Cámara de Diputados como la Asamblea Legislativa aporten una plataforma precisa y aplicable para que no que quede en el papel ni en buenas intenciones.
No obstante, recalcó que se necesita crear una cultura antitabaco. “Esta cultura tiene que ir acompañada de acciones cruentas; si no, la cultura no entra o lo hace muy lenta. Hay que tomar acciones contundentes”, dijo.