df@eluniversal.com.mxCada noche, Antonio Mendoza regresa a las inmediaciones de la Central de Autobuses de Observatorio. Acompañado de su delgada chamarra y una cobija sucia por el uso, usa trozos de cartón para improvisar una cama a la intemperie e intentar dormir, pese a las bajas temperaturas en la ciudad.
Toño, como le agrada que le digan sus amigos, llegó a la ciudad de México hace 15 días con la esperanza de hallar un trabajo, pues en su tierra natal, cercana a Lázaro Cárdenas, Michoacán, la mejor manera de sobrevivir es por cosechas.
La brigada de “Frío Invierno Calor Humano 2007-2008”, que depende de la Secretaría de Desarrollo Social, acudió de madrugada a la estación en busca de personas en situación de calle para proporcionarles ayuda: un catre, techo, cena caliente y un buen baño en los dos albergues disponibles.
Antonio dudó que el programa fuera malo, pues su inocencia de buen fuereño la perdió en las calles:
Muy pocas personas aceptaron la ayuda, se quedaron unas 60 personas que a diario pernoctan en el sitio; la mayoría tiene habilidades para la albañilería, la construcción y la carpintería, es trabajadora que a diario espera por la mañana la llegada de los contratistas.
“Si no estamos listos para las 04:30 de la mañana, las camionetas de los ingenieros se van, por eso prefiero quedarme a dormir aquí, porque al rato voy a tener trabajo y dinero”, dijo Agustín Carrera, albañil y empleado de la construcción, quien permanece cada noche en la Central Camionera desde hace dos años, en espera de trabajo.
Francisco Díaz de León es el líder de la brigada y es acompañado de seis personas más, quienes se encargan de convencer a indigentes para que no sufran de frío.
“Es difícil convencerlos a todos, nuestro objetivo es ayudar a los que más se pueda, lamentablemente no todos quieren, muchos piensan que somos policías o que los vamos a encerrar en un anexo para drogadictos, hasta los dejamos que lleven consigo sus botes de PVC y monas”, argumentó mientras cargaba un par de cobijas para repartir a quienes prefieren las calles.
EL UNIVERSAL acompañó a la brigada en su recorrido: primero la estación metro Tacuba, de allí a la Central Camionera de Observatorio, la colonia Las Águilas y al final la estación Mixcoac del Metro.
Las 10 brigadas que trabajan en diversas zonas de la ciudad trasladaron a 11 personas en total y sólo en el albergue de Coruña llegaron a pie 391, todas ellos evaluadas por un médico y asistentes sociales, quienes más tarde les asignaron camas, no sin antes ingerir alimentos.
El gobierno del DF dará este invierno —a partir del primero de noviembre y hasta el 29 de febrero del año entrante— 148 mil cenas calientes, 15 mil cobertores, 10 mil chamarras, mil catres, 80 mil paquetes de lámina de cartón y 2 mil polines, estos últimos a personas que viven en zonas precarias.
Antonio Mendoza se sintió a gusto por la atención que recibió: “en un ratito me doy un baño y listo, mañana temprano me dirijo a la Merced a buscar una chamba, lo que sea es bueno, mi familia lo espera”.