angelica.simon@eluniversal.com.mxLos sistemas de salud en el país invierten anualmente cerca de 29 mil millones de pesos para atender las enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
Esto es, casi tres veces más de lo que se recibe por el pago de impuestos de la industria tabacalera y que asciende a sólo 11 mil millones de pesos, señaló el secretario de salud del gobierno capitalino Manuel Mondragón y Kalb.
El funcionario recalcó que el tabaquismos tiene graves implicaciones en la salud, que además repercuten en la economía de las entidades.
Resaltó que 30% de los padecimientos cardiovasculares tienen que ver con tabaquismo, principalmente los infartos, así como 90% de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, que condena a las personas a no poder respirar.
“Quien tiene esta enfermedad siente la muerte cada que respira, porque el oxígeno no logra entrar”.
Nadie, dijo, tiene derecho a condenar a un no fumador a sufrir estas enfermedades, por lo que las modificaciones a la Ley de Protección al No Fumador es un gran avance.
Lamentablemente, reconoció que no se cuenta con la cultura suficiente para evitar esta afectación a terceros si no es con el apoyo de una ley.
Van por el convencimiento
Tenemos que obligar a la gente a que respete los derechos de los terceros acotó Mondragón y Kalb, pero también reforzar las campañas de información y sensibilización al respecto.
La Secretaría de Salud del gobierno capitalino intensificará sus campañas de sensibilización entre los consumidores de tabaco, así como con los dueños de los establecimientos mercantiles, para convencerlos de que las modificaciones a la Ley de Protección a los No Fumadores no busca perjudicar los intereses de estos dos sectores.
Por el contrario, afirmó que estas modificaciones son en beneficio de ciento por ciento de la población y quien esté en su contra, está contra la salud propia, la de su familia y la del resto de la sociedad.
A más tardar en mes y medio, precisó el funcionario, iniciarán en coordinación con la Secretaría de Educación Pública federal y la Secretaría de Educación del gobierno capitalino, una campaña en las escuelas para informar a los alumnos, a los padres de familia y a los maestros, de los efectos del tabaco en la salud.
Asimismo, dijo, iniciarán una serie de conversaciones con la Camara Nacional de Comercio (Canaco) para informarles sobre los daños de esta adicción en quien la tiene y en los no fumadores, y de los beneficios de la nueva legislación.
En entrevista, el responsable de las políticas de salud del gobierno capitalino y quien tendrá a cargo la elaboración del reglamento para la aplicación de la ley, indicó que lo ideal, incluso, sería que se prohibiera fumar en cualquier establecimiento y que la gente sólo pudiera hacerlo en la calle.
No obstante, reconoció que en el caso de los establecimientos mercantiles, esto no está respaldado por la ley, que permite esta práctica en espacios delimitados.
En ese sentido, el funcionario señaló que en la elaboración del reglamento participarán expertos en salud y en arquitectura, a fin de delimitar perfectamente las áreas para fumadores y que queden totalmente aisladas.
Mondragón y Kalb precisó que se tendrán que tomar en cuenta las dimensiones de los locales, porque habrá algunos que sean muy pequeños y que no podrán dividir el espacio, en cuyo caso deberán optar porque no se fume o por construir un pequeño cuarto donde una persona pueda ir a fumar y regresar.
El secretario de Salud explicó que el radio en el que un no fumador puede ser afectado por el humo de tabaco depende del tamaño del lugar, la ventilación con que cuenta y cuántas personas están fumando a su alrededor.
Si se trata de un lugar cerrado, abundó, el no fumador recibe el mismo daño que quien fuma.
A su vez, el secretario técnico del Consejo Contra las Adicciones, César Cravioto, dijo que la ley también protege a los fumadores, ya que se estima que el número de cigarros consumidos por persona puede bajar hasta 50% con estas medidas restrictivas, ya que la gente tiene que interrumpir sus actividades para poder fumar y esto no siempre es posible.