ella.grajeda@eluniversal.com.mxCon el tiempo encima, Jorge Arganis, secretario de Obras del Distrito Federal, reveló que tiene hasta 2010 para concluir la mayoría de los proyectos que pretende impulsar el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, pues busca para entonces transformar la ciudad de México y, para lograrlo, requiere el apoyo de la iniciativa privada y reformas legales que permitan agilizar los tiempos de licitación y adjudicación.
En 2010, dijo, es la fecha límite para que esté concluida la mayoría de las obras del gobierno capitalino.
Incluso comentó que espera, por lo menos, tener lista la primera etapa de la línea 12, de Tláhuac a la línea 8 en Iztapalapa, y continuar después el siguiente tramo.
Hace un mes, Marcelo Ebrard Casaubón anunció que la línea 12 del metro se conocerá como la “Línea Dorada” en alusión al primer centenario de la Revolución y al Bicentenario de la Independencia.
“Son proyectos muy ambiciosos que tenemos programados. Nos falta más estructura para avanzar, contratar empresas de servicios de consultoría y de ingeniería para la supervisión de proyectos”, aceptó Arganis.
En una entrevista concedida a EL UNIVERSAL, el funcionario dio a conocer que cuenta con una cartera de proyectos externos donde los empresarios podrían participar, en forma conjunta, con el gobierno local, como la construcción de túneles de acceso a la ciudad con pago de peaje en Cuernavaca, Pachuca, Puebla, Querétaro y Toluca; la adquisición de dos terrenos para instalar rellenos sanitarios; la edificación de centros de transferencia modal en Chapultepec, Indios Verdes y Taxqueña, así como la modernización de grandes avenidas.
También contempla la edificación de reclusorios, la construcción de la vialidad libramiento carretero Xochimilco-Oaxtepec hasta una arena de lucha en Azcapotzalco.
Para lograr su objetivo, comentó, requiere que los diputados de la Asamblea Legislativa capitalina aprueben reformas a la Ley de Obras del Distrito Federal, ya que la actual “no nos da facilidades para algunas cosas, tiene huecos y vacíos”.
En la actualidad, comentó, la dependencia a su cargo trabaja en 276 obras, algunas visibles en la ciudad y otras no tanto.
Entrevistado en su oficina, el funcionario reconoció que hay proyectos muy difíciles de cumplir para 2010 como la línea 12 del Metro (conocida como “dorada” o del bicentenario), el drenaje profundo y la construcción de terminales del Metrobús, pues mientras no tenga los instrumentos legales y concluya la restructuración en su área, no habrá suficiente avance.
Al finalizar este sexenio, explicó, tienen programadas mil 300 obras y acciones, las cuales demandarán una inversión del orden de 60 mil millones de pesos.
Negociaciones en la ALDF
Comentó que con la Asamblea Legislativa ha tenido que “batallar”, pues los legisladores aún no aprueban modificaciones legales que permitan una mayor participación por parte de la iniciativa privada. “Tenemos muchas propuestas de empresarios para participar en diversos proyectos del gobierno local, tal y como sucede en otras entidades del país, pero no podemos avanzar”, lamentó.
Bajo el esquema pago por servicios, el inversionista privado construye una obra, la equipa y quizás hasta la administre, mientras que el gobierno capitalino paga anualidades como una renta para dar el servicio que le solicitan los capitalinos.
En la construcción de un nuevo reclusorio, explicó, buscarán utilizar este esquema; la iniciativa privada tendrá el servicio administrativo y el gobierno conserva la seguridad.
Respecto al Bordo Poniente —lugar de disposición final de residuos sólidos que cerrará en diciembre—, dijo que también utilizarán el esquema pago por servicios, donde el gobierno local maneje la planta y los inversionistas se dediquen al reciclaje, la elaboración de composta y la generación de energía.
“Su clausura representa una inversión muy fuerte, de 300 millones de pesos, pero con eso se paga la concesión de la generación de energía”, aseguró.