jorge.medellin@eluniversal.com.mxCobijado por el apoyo de un millar de integrantes de organizaciones sociales y por las miras telescópicas de al menos tres francotiradores del equipo Fuerza de Tarea (FT), Marcelo Ebrard rindió ayer su primer Informe de Gobierno en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).
En las calles del Centro Histórico ocupadas por cerca de 500 elementos policiacos (uniformados y de civil), Ebrard tuvo también el respaldo de la organización Unidad y Renovación (Unyr), que pertenece a la cartera de grupos que encabeza René Bejarano.
La Revolución Blanca, integrada por adultos mayores que son pensionados y jubilados del IMSS, llegó casi hasta las puertas de la asamblea y allí se mantuvo de principio al fin del Informe, que empezó poco antes de las 11:00 y terminó a las 15:30 horas.
No ocurrió lo mismo con la gente de Unyr-Iztacalco, que llegó a reunir a unas 150 personas, pero que antes del mediodía se fueron desperdigando para volverse a juntar después frente a la explanada del Palacio de las Bellas Artes.
En ese punto se organizaban para entrar a conocer el lugar, mientras portaban banderitas amarillas y negras con las siglas de la agrupación.
Expropiados
Una hora antes de que iniciara el informe de Marcelo Ebrard, cerca de 100 ex comerciantes de autopartes desalojados del predio de La Ford, en Iztapalapa, habían bloqueado la calzada Ermita en ambas direcciones en lo que se supone sería el inicio de las protestas por la falta de indemnizaciones.
Del bloqueo se pasó a la movilización que habían pactado con otros comerciantes desalojados del predio de La Fortaleza, en Tepito. Los dos grupos quedaron de encontrarse en la calle de Isabel la Católica para dirigirse a la ALDF, pero la policía les requisó los camiones y micros en que viajaban. Nadie llegó a la cita en el Centro Histórico.
En otro punto, decenas de policías auxiliares intentaron llegar a la Asamblea con pancartas y carteles de protesta exigiendo que el GDF les redujera las jornadas de trabajo (de 24 a 8 horas diarias).
Pedían también que se les pagara el sueldo estipulado por la ley, que es de 5 mil 450 pesos quincenales, cuando en realidad —aseguraron— reciben entre mil 700 y 2 mil pesos en ese lapso.
También exigieron cuentas claras sobre los 460 millones de pesos que cada año entran a las arcas de la Policía Auxiliar y de los que dicen no se les dan detalles de su aplicación.
¡Al infierno!
A los lados de la escalinata de la ALDF fueron colocadas varias bocinas y una pantalla de plasma para que la gente siguiera la comparecencia.
Las intervenciones panistas y priístas levantaban pasiones en la esquina de Donceles y Allende.
A las 15:30 horas, concluido el acto, decenas de mujeres de diversas organizaciones civiles de Iztacalco aguardaban a panistas y priístas que pasaban por Donceles hacia el Senado para bañarlos de mentadas de madre.
Al único al que sí bañaron en verdad fue al ex secretario del Trabajo, Carlos Abascal Carranza, quien minutos antes daba declaraciones a la prensa en la escalinata bajo una lluvia de chiflidos.
Mientras, al otro extremo de la escalera, Ebrard y su esposa hablaban con la prensa y eran ovacionados.
Abascal avanzó hacia Xicoténcatl y entonces recibió un chorro de agua de un grupo de mujeres de la tercera edad provenientes de Iztacalco que se desvivieron lanzándole sus mejores y más sentidas maldiciones.
Al final de la tarde, la SSPDF calculó en 400 los manifestantes que se congregaron en las inmediaciones de la Asamblea, pero no dio cifras sobre el número de elementos de seguridad que participaron en el operativo.