Lo que “pintaba” para ser una simple reunión sobre la agenda legislativa entre el jefe de Gobierno y diputados locales de su partido, terminó en la casi eterna lucha de fuerzas, de las corrientes perredistas que ayer expresaron sus diferencias ante Marcelo Ebrard.Pero el mandatario, más allá de dejarlas pasar, entró al ruedo de esas divergencias, sobre todo con la corriente Nueva Izquierda, antagonista al propio jefe de Gobierno.
De lo que ahí pasó, en el llamado “salón oval” del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, los diputados fueron los encargados de ofrecer su relato, pues el encuentro fue a puerta cerrada.
Entre los que hablaron, Agustín Guerrero, de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN), hizo una invitación al mandatario, para que este fin de semana asista a un cónclave que sostendrán los asambleístas en Cuernavaca, Morelos, donde discutirán su agenda legislativa.
Las intervenciones siguieron y fue el turno de Sergio Miguel Cedillo, de la corriente Nueva Izquierda, quien de inmediato lanzó un reproche: “Es triste que nos enteremos por los medios de comunicación qué quiere hacer el gobierno”.
Avanzaba el día. En el turno al micrófono estaba Víctor Círigo, presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF.
Terminó su discurso con un “muchas gracias” y estas palabras parecieron una instrucción para sus correligionarios de Nueva Izquierda, quienes se levantaron de sus lugares.
“¿A dónde van? A ver, siéntense”, les pidió Ebrard, quien hasta ese momento no había tomado la palabra. Agradeció la invitación y se mostró de acuerdo con la propuesta de crear gabinetes para avanzar en la agenda legislativa.