Los cinco especialistas que fueron llamados a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), para responder un cuestionario sobre aborto, coincidieron en que una persona con parálisis cerebral, un amputado de pies y manos o un paciente con lepra son humanos; sin embargo, discreparon sobre si un feto, por el sólo hecho de serlo, alcanza la condición humana, si siente dolor o si tiene conciencia al momento de nacer.La divergencia fue mayor cuando se les preguntó sobre las razones técnico-científicas para despenalizar el aborto en las primeras 12 semanas de gestación, como lo aprobó la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) en abril pasado.
Una copia de esas respuestas, a la cual EL UNIVERSAL tuvo acceso, revela, por ejemplo, que para Jesús Kumate, secretario de Salud durante el sexenio de Carlos Salinas, no hay diferencias fundamentales entre un feto de 12 y 13 semanas de gestación, además de que emociones como la culpa o la vergüenza se alcanzan hasta el segundo año de vida.
De acuerdo con Kumate, un recién nacido no reúne muchas de las condiciones que se piden para aceptar que tiene conciencia, la cual se alcanza hasta después del primer año de vida, cuando el individuo se reconoce a sí mismo ante un espejo.
Dijo que podría justificarse un aborto, incluso hasta el término de la gestación, si se considera que un feto no alcanza la condición humana, “pero si se toma a la vida como un proceso continuo que se inicia con la fertilización y se prolonga a lo largo de toda la existencia, se tiene un panorama más congruente con la realidad evolutiva del cerebro”, se lee en su respuesta sobre las razones para despenalizar la interrupción del embarazo.
Como parte del proceso que se sigue en las acciones de inconstitucionalidad contra las reformas sobre interrupción del embarazo, el ministro instructor en este caso, Salvador Aguirre Anguiano, solicitó a cinco especialistas en materia de aborto que respondieran por escrito un cuestionario de 40 preguntas, el cual formará parte de una prueba pericial médica en materia de concepción y vida humana en el seno materno.
La prueba pericial se realizó a puerta cerrada en la sala de juntas de la SCJN el pasado 16 de agosto y ahí el ministro planteó a los especialistas preguntas como “¿qué es la conciencia?, ¿cuándo se alcanzan sentimientos como la culpa o la vergüenza?, ¿qué funciones vitales realiza un feto de 12 semanas de gestación y sus diferencias con uno de 13 semanas?”.
También los cuestionó sobre si un recién nacido tiene conciencia, si un paralítico cerebral es humano, si un amputado de pies y manos o un autista pueden considerarse humanos.
María Cristina Márquez Orozco, académica de la UNAM, también participó en esta pericial. Entre sus respuestas, coincidió en que la conciencia y emociones como la vergüenza se alcanzan en la niñez, cuando se presenta un desarrollo postnatal importante, además de que no hay diferencias fundamentales entre un feto de 12 y 13 semanas de gestación.
Argumentó que la condición de ser humano se adquiere en el momento de la fecundación, pues es cuando se inicia el desarrollo de un ser humano “con genes propios que determinan su condición”, respondió, para agregar que no hay razones técnicas o científicas para definir que un feto de 12 semanas carezca de atributos humanos.
Entre los especialistas, sólo Fabio Salamanca Gómez, jefe de la Unidad de Investigación Médica en Genética Humana del Hospital de Pediatría del Centro Médico Siglo XXI, planteó entre sus respuestas el derecho de la mujer, cuando respondió a las razones para despenalizar el aborto, para quien la condición de ser humano está presente desde la unión del óvulo con el espermatozoide.
A su vez, Ricardo Tapia Ibargüengoitia, presidente del Colegio de Bioética, consideró que no existe ninguna razón para no despenalizar el aborto durante las primeras 12 semanas, pues no representa problemas técnicos y hasta se puede atender con métodos farmacológicos si ocurre antes de las ocho semanas.
Sobre las condiciones del feto, dijo que estudios sobre actividad eléctrica de la corteza cerebral han demostrado que es hasta la semana 36 de gestación cuando el producto puede sentir dolor; antes, en la semana 12, “difícilmente puede hablarse de funciones”, se lee en sus respuestas, donde agregó que la conciencia se obtiene cuando el individuo percibe sensaciones de su medio interno y externo.
Rubén Lisker, director de investigación del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, aseguró que un recién nacido tiene conciencia, pues es capaz de reconocer su entorno, aunque en una pregunta anterior expuso que la conciencia se alcanza cuando el individuo puede pensar, recordar y razonar.