MADRID.— Si usted está en España y cruza una calle con el semáforo en rojo o sin utilizar el paso de peatones, puede llegar a ser sancionado con una multa de hasta 90 euros (unos mil 360 pesos), dependiendo la ciudad en la que se encuentre.Y si además con su actitud provoca un accidente, la sanción se elevará hasta 150 euros (cerca de 2 mil 270 pesos).
Por otra parte, si en cualquier calle usted debe ceder la prioridad a un vehículo y no lo hace, la multa ascenderá a 100 euros (poco más de mil 512 pesos).
En los últimos años, las cifras de peatones muertos al cometer infracciones han sido tan elevadas, que son muchos los municipios de este país que han aprobado ordenanzas para multar a los viandantes temerarios.
Las estadísticas arrojan cifras espeluznantes: 15% de las personas que pierden la vida en un accidente son peatones atropellados.
Y la mitad de ellos cometían una infracción en el momento del siniestro. Pero lo peor es que la mayoría de estos accidentes son evitables, ya que son consecuencia de la distracción o de una falta de prevención por parte del peatón.
Pese a las nuevas ordenanzas, son pocos los guardias municipales que las aplican ya que prefieren advertir a los peatones y sancionarles sólo en casos extremos.
En la ciudad vasca de San Sebastián, por ejemplo, 80% de los peatones atraviesa la calle con el semáforo en rojo. Pese a ello, en el año 2005 la policía del País Vasco sólo impuso una docena de multas a los viandantes frente a las 75 del año anterior.
La teoría es que es mejor educar antes que castigar. Por eso los ayuntamientos están llevando a cabo campañas y charlas educativas para el fomento de la seguridad vial en pueblos y ciudades. Y la mayoría de ellos los imparten los propios agentes de tráfico y están dirigidos sobre todo a los jóvenes y a las personas mayores.
Así se ha logrado que la cifra de atropellos haya descendido a la mitad en los últimos 13 años. Y aunque entre los años 2001 a 2004 se registró un repunte hasta alcanzar los 39 atropellos mortales, en 2005 la cifra bajó a los 28 y el pasado año se produjo la disminución más importante, con “sólo” 19 muertos.
Para el Ministerio del Interior estas disminuciones se han debido más que a las sanciones, a las medidas de prevención, las campañas de vigilancia y control, y sobre todo, a una mayor concienciación. Es decir, a educar en lugar de a sancionar.