Una adecuación vial que la delegación Gustavo A. Madero supone aliviará los problemas de tráfico en el cruce de las avenidas Eduardo Molina y Talismán, podría desencadenar atropellamientos y muertes, caída del comercio y hasta “ecocidio”, según vecinos de seis colonias.El 6 de junio, el jefe delegacional, Francisco Chíguil, anunció la construcción de una “vuelta inglesa” o vuelta a la izquierda en ese crucero, como parte del Proyecto Integral de Vialidades, con una inversión de 10 millones de pesos.
Antonio Bual, presidente de la Comisión de Seguridad de la colonia San Pedro El Chico, denunció que esa obra implicaría talar más de 270 árboles, algunos de más de 100 años, mientras que varios camellones de los alrededores están olvidados y oscuros. Agregó que esas avenidas se convertirían en vías rápidas y eso incrementaría los accidentes de autos.
Ana María Pérez, habitante de la zona, preguntó: “Si los coches pasan rápido, quién se va a parar a comprar a la farmacia, a la tienda, a las hamburguesas. Hay mucho comercio al que le van a bajar las ventas”.
Incluso, dijo estar temerosa porque alrededor hay una clínica del Seguro Social y seis escuelas, lo que implica que muchos transeúntes podrían ser atropellados.
Gestión previa canceló la obra
La administración anterior intentó la misma obra, pero los vecinos se opusieron hasta obtener la “cancelación definitiva”, misma que fue confirmada el 11 de agosto de 2006 por el entonces director de Obras de Infraestructura, Ernesto Palma Coca, en el oficio número GDF-SOS-DGOP-DOI/0638/2006.
Pese a que el 22 de mayo de 2006 los vecinos de las colonias Gertrudis Sánchez, secciones 1, 2 y 3; San Pedro El Chico; Tres Estrellas; Aragón Inguarán y otras, informaron la situación al entonces candidato delegacional, Francisco Chíguil, la misma obra fue anunciada.
Según Bual, han juntado más de 3 mil firmas de rechazo y, pese a que hicieron una propuesta alterna, aún esperan a que la delegación los reciba para tratar el tema.
Incluso, acusó que Vito Gelover, director de Infraestructura Urbana de la delegación, le advirtió: “Si sigues con la oposición, voy a entrar con la obra a río de Guadalupe”, uno de los pocos pulmones verdes que hay en la delegación.
“Mejor sincronicen semáforos”
Francisco de Anda, director de la asociación civil Movilidad y Desarrollo México, consideró que “la obra que se plantea está exagerada en relación al problema de tráfico”. El experto en asuntos de tránsito afirmó que el planteamiento peatonal del proyecto delegacional “es poco seguro, no garantiza la solución del tránsito y pondría en riesgo al peatón porque tendría que cruzar una mayor extensión de las vías de los autos, además de que el impacto ambiental y el espacio público se verían demeritados”.
Entonces, sugirió sincronizar los semáforos, mover los pasos peatonales más adentro de las cuadras y pintar los señalamientos “que prácticamente están en el hoyo”.
Óscar Díaz Palomas, director general de Obras y Desarrollo Urbano de la delegación, dijo que la obra implicaría sólo la tala de 120 árboles. Señaló a los dueños del hotel y de la gasolinera, ubicados en el crucero, como los principales opositores al proyecto y quienes influyen en vecinos.
Descartó la posibilidad de hacer una consulta vecinal como lo marca la Ley de Participación Ciudadana, argumentando que “No vemos condiciones para llevarla a cabo”. Por último, aseguró: “no tiene sentido iniciar una obra que va a molestar a los vecinos. No vamos a tocar un solo árbol, no vamos a provocarlos ni siquiera haciendo un trazo”.