El Nuevo Reglamento de Tránsito Metropolitano es discriminador y excluyente a las personas con discapacidad, no otorga certeza jurídica a los gobernados y un total de trece de sus artículos serán aplicados de manera discrecional, indica el análisis que le realizaron la comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, el Consejo Nacional contra la Discriminación y la Asociación Civil Libre Acceso.En lo referente al uso de teléfonos celulares y audífonos, vidrios polarizados y oscurecidos, localización satelital, antidoping en juzgados cívicos, así como manejar bajo los efectos del alcohol, se observó discrecionalidad.
“Se considera que el reglamento en análisis podría motivar violaciones a la garantía de seguridad jurídica contenida en el artículo 16 constitucional, ya que es obligación de la autoridad otorgar certeza jurídica a los gobernados, de manera que no quede margen para la arbitrariedad de las autoridades encargadas de su aplicación”, indica el estudio.
Rosario Laparra Chacón, coordinadora de Asuntos Jurídicos de la CDHDF, resaltó que hay artículos en donde se deja muy amplio el campo a la autoridad que va a aplicar la sanción, “entonces puede motivarse un ámbito de discrecionalidad, que no es igual a arbitrariedad”.
La Comisión pidió al Gobierno del Distrito Federal la modificación de algunos artículos que son discriminatorios a las personas con discapacidad, y la adhesión de otros que les ayuden en su situación de personas con problemas de movilidad.
Aunque Ricardo Bucio Mújica, secretario técnico de la CDHDF, confió en que no sea necesario pues el gobierno ha mostrado disposición para atender las observaciones que realizaron.
Y, el presidente de Libre Acceso dijo que la próxima semana interpondrá la primer queja ante la CDHDF por la discriminación que ejercerá el reglamento contra el sector al que pertenece.