Javier aún no conoce el nuevo Reglamento de Tránsito Metropolitano pero tampoco le interesa.“Para manejar en esta ciudad la única ley es la del más gandalla digo, si quieres llegar”, comenta.
A un día de entrar en vigor este nuevo reglamento, la gente no cuenta con una cultura ni educación vial que los lleve a cumplir por convicción este ordenamiento, reconoce Claudia Montero, directora de la asociación Muévete X tu Ciudad.
“No estamos listos” para un reglamento como éste que en su artículo tercero plantea que se promoverá la cortesía y precaución en la conducción de vehículos, la protección a los peatones, personas con capacidades diferentes y ciclistas entre otros puntos, opina.
Cumplir estas reglas implica civilidad; requiere de una cultura de educación vial que no se logra en unos días con imprimir y repartir un reglamento, asegura Montero.
Francisco de Anda, director de Movilidad y Desarrollo México recalca que además de darlo a conocer, es necesario contar con la infraestructura y señalización adecuada, tener una policía menos corrupta y mejor pagada así como hacer mucho énfasis en la educación vial .
“El problema del tránsito en la ciudad es multicausal; es injusto que se pretenda resolver solo con sanciones si antes las autoridades no se han ocupado de educar”.
Reducir el problema al desconocimiento, es simplista, comenta e implementar un programa de sanciones por puntos debe llevar por lo menos cuatro años.
Previo, se debe dar educación vial a los chicos pero desde el nivel básico, enseñarles las reglas, las normas y los valores. A la edad en la que comienzan a manejar, se les debe abordar con campañas muy agresivas de sensibilización.
“Se les tiene que hablar de los riesgos para su salud, para su integridad”. Más adelante, abunda, la educación debe convertirse en campañas permanentes pero nada de ese trabajo se ha realizado antes de imponer este reglamento.
Ambos especialistas coinciden en que al no contar con una cultura vial, el Reglamento de Tránsito Metropolitano solo dará más pie a la corrupción. “El sancionar con puntos ser un reto pero puede alimentar esta práctica”.
Para algunos, expresa Claudia Montero “castigar con puntos en este momento es como castigar a un niño por ensuciarse al comer cuando no le han enseñado a usar los cubiertos, yo creo que más bien puede ser un reto como sociedad”. Afirma que cada vez hay más muertes por accidentes viales “y no podemos permanecer indiferentes”.
El primer paso, es interesarse y leer este reglamento, conocerlo para aplicarlo mejor porque, afirma, de acuerdo con una encuesta realizada para Muévete X tu Ciudad, 80%de la población no lo conoce.
Francisco de Anda plantea que el sistema de puntos funciona en países donde la mayoría maneja cumpliendo todas las reglas viales y es solo para un grupo pequeño de reinsidentes.
“En el caso del DF es una medida quirúrgica para paliar un problema mayor”. Se carece, recalca de un sistema nacional de registro de conductores e infractores, de infraestructura, de una policía con autoridad, de regulación de las escuelas de manejo, de reglas claras y exámenes tanto de salud como de aptitudes para otorgar la licencia y sin esto “no funciona”. Para reeducar a la población se debe considerar la recuperación de puntos, “que acudan a cursos de sensibilización e información sobre las repercusiones que pueden tener, por ejemplo, manejar rápido”.