De aprobarse la reforma fiscal que impulsa el Ejecutivo federal, la ciudad de México dejaría de contar cada año con 3 mil 800 millones de pesos, acusó Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal.Sin esos recursos, dijo, se reducirían los trabajos para sustituir la red de distribución de agua potable, se suspendería la construcción de plantas de tratamiento de agua en 2008 y serían más lentas las labores para rehabilitar el drenaje profundo.
Además, expuso, se llevaría a un ritmo más lento la construcción de la línea 12 del Metro hacia Tláhuac y se suspendería un proyecto para llevar el bachillerato a todos los puntos de la ciudad con sistemas de educación a distancia y más planteles.
La reforma fiscal “obligaría a un incremento en las gasolinas y eso tiene un impacto inflacionario muy serio; en realidad es simple y llanamente retirar recursos en el caso del DF y a cambio decirte, reponte con el impuesto a la gasolina”, acusó.
Con la reforma fiscal se redefinirían las asignaciones que hace el gobierno federal a los estados a través del Fondo General de Participaciones; se eliminaría el componente redistributivo que neutraliza el mejor desempeño tributario y la actividad económica.
Así, las participaciones federales se distribuirían en función de tres aspectos: 60% del crecimiento del PIB de la entidad federativa; 30% por los aumentos en la recaudación local y 10% del nivel de la recaudación local, es decir, a partir de un buen desempeño económico y eficiente recaudación.
Se propone que las entidades puedan aplicar un impuesto a las ventas finales de gasolina, diesel, tabaco y cerveza.
Pero a decir de Marcelo Ebrard, la distribución de las participaciones federales y la recaudación especial por la venta final de esos productos no traería un beneficio a la ciudad, pues se reducirían los fondos federales que se entregan a las entidades a través del Fondo de Participaciones, con una trampa de que el impuesto a gasolinas lo compensaría. “Lo que hacen (el gobierno federal), es cambiar la distribución para perjudicar al DF”, agregó el mandatario al salir de Consejo Nacional del PRD.
Agregó que el PRD en el Senado y la Cámara de Diputados defenderá la posición del Distrito Federal durante la discusión de la reforma fiscal e insistirán en una serie de reivindicaciones y propuestas que el partido del sol azteca ha hecho a lo largo del tiempo.
Aseguró que al interior del perredismo hay confianza en que los legisladores de ese partido defenderán la postura de ese instituto político. Cuando se le preguntó si no había temor de que algunos diputados o senadores negociaran “en lo oscurito”, respondió: “No se puede”.