ATIZAPÁN, Méx.- El retiro de las llamadas "plumas" y otras estructuras para controlar el acceso a calles de fraccionamientos residenciales de este municipio divide a los colonos, toda vez que algunos apoyan la medida y otros aseguran que aumentará el número de robos en dichas calles, pues la vigilancia de la policía municipal no es suficiente.María Eugenia Quesada Soto, administradora de la Asociación de Colonos de Mayorazgos del Bosque, consideró que con "plumas" o sin ellas continúan los robos en su comunidad, en donde en los últimos 15 días se registraron cuatro asaltos con violencia.
Agregó que en Mayorazgos del Bosque unas ocho calles están controladas con "plumas", casetas o estructuras metálicas, aunque hay 16 casetas abandonadas desde hace varios años debido a que no funcionó el esquema diseñado por los propios vecinos para operar la vigilancia de sus calles.
Reiteró que la asociación de colonos pugna por liberar de obstáculos la totalidad de calles de su comunidad: "la gente dice que con las casetas hay más seguridad, pero no es cierto, nuestra postura es que se respete el libre tránsito".
A su vez, Luis de Flon González, secretario de la Asociación de Colonos de Las Arboledas, Segunda Sección, afirmó que no se opondrán al retiro de "plumas" y otras estructuras de las calles de su comunidad, además de que tampoco interpondrán algún recurso legal para impedirlo.
"La Asociación no intervino en nada. Se ganó el juicio y se abrieron las calles. Desgraciadamente la ley marca que no se pueden cerrar las calles, debemos abrirlas", puntualizó.
Explicó que la calle Gaviotas tenía 25 años con acceso controlado, aunque hace un año habitantes de otras calles hicieron lo mismo, lo que generó inconformidad de algunos colonos, uno de los cuales presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem), que recomendó al gobierno garantizar el libre tránsito en Las Arboledas, e inició el retiro de los dispositivos de control de 22 calles.
No obstante, Alejandra León, habitante de Lomas de la Hacienda, en donde cuatro accesos a su comunidad están cerrados con rejas, señaló que el retiro de las estructuras incrementaría la inseguridad y provocaría congestionamientos viales. "Ya no sabemos qué poner: rejas, alarmas, perros, pues los rateros se las ingenian y será peor si no tuviéramos ningún control", concluyó.