En la ciudad de México unos 2 millones, de los 9 millones de habitantes (22%), son adictas al tabaco, mientras que en el país mueren cada día 150 personas, según estimaciones de la Secretaría de Salud capitalina.En el marco del Día Mundial sin Tabaco, la dependencia presentó su programa contra el tabaquismo; entre las medidas que aplicará destacan la capacitación a centros de salud para impartir clínicas dirigidas a las personas que quieren dejar de fumar.
La preparación del personal que ayudará a los fumadores que pretenden dejar esa adicción se hará en coordinación con los Centros de Asistencia e Integración Social.
Además, se revisarán los convenios existentes con establecimientos mercantiles como restaurantes, bares y discotecas para promover espacios libres de humo de tabaco.
Durante el evento, el secretario de Salud del Distrito Federal, Manuel Mondragón y Kalb, quien declaró haber sido adicto al tabaco, comentó que “cuando uno respira y no recibe el oxígeno, a pesar de tener conectado el tanque, se arrepiente de haberse llevado un cigarro a la boca”.
El funcionario dijo que la adicción más difícil de superar es al tabaco. Dos de cada 10 personas presentan mayor proclividad a convertirse en adicto debido a las 4 mil sustancias tóxicas que contiene y produce, de las cuales la mayoría son cancerígenas, y una vez que los estragos del tabaco se traducen en enfermedades respiratorias el daño es irreversible.
Mondragón y Kalb se comprometió a ampliar a toda el área médica y oficinas de la administración local el programa de espacios libres de humo de tabaco, pues aseguró que “el gobierno debe poner el ejemplo”.
Además, expuso que la administración local debe luchar en contra del tabaquismo pasivo, ya que las personas que no fuman pero conviven con quienes sí lo hacen también corren el riesgo de presentar las mismas enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
“Debemos proteger el derecho de los demás a respirar un aire limpio”, aseveró.
Durante el evento se entregaron reconocimientos a 32 centros de salud del DF que han aplicado con éxito este programa.
Agregó que las personas que aún consumen tabaco deben convencerse de que “la vida tiene mucho por darles si no lo hacen, y mucho que arrebatarles si fuman”.