Enrique F. Molinero
El Universal
Domingo 06 de mayo de 2007
BERLÍN. - Hace casi 17 años, Berlín recuperó el honor perdido después de la guerra y volvió a ser la orgullosa capital de la Alemania unificada. Ahora, la ciudad está a punto de convertirse en la capital europea de la bicicleta, una etiqueta que la llena de orgullo y que hace feliz a cientos de miles de habitantes.Según estadísticas oficiales, los berlineses poseen dos veces más bicicletas que automóviles y 10% de la población (350 mil personas) utiliza diariamente el vehículo de dos ruedas para desplazarse. "Esperamos que este porcentaje llegue al 15% en el año 2010", dijo a este periódico un portavoz de la sección de Berlín del Club de Ciclismo Alemán. (ADFC).
Para fomentar el uso de la bicicleta, el gobierno de la ciudad puso en marcha, hace dos años, una estrategia para multiplicar y hacer más agradables las vías de uso reservado a los ciclistas y amplió la red de movilización pública que permite a sus pasajeros subir a los trenes de cercanía con sus bicicletas.
La ciudad espera disponer hasta el año 2015 de una red de 600 kilómetros a través de bosques, calles más frecuentadas, espacios verdes y a lo largo de ríos y lagos.
Mientras tanto, la capital alemana ofrece al ciclista una red de caminos casi perfecta que le permite desplazarse en forma rápida y segura.
A nivel nacional, 22% de la población alemana utiliza la bicicleta como medio de transporte y en Berlín unos 10 mil ciclistas cruzan todos los días la emblemática y hermosa puerta de Brandeburgo.