El Comité Nacional Pro-Vida llamará a la desobediencia civil a médicos y directores de hospitales para que por ningún motivo reciban a mujeres que quieran abortar, si se aprueban por la Asamblea Legislativa las reformas a la Ley de Salud y el Código Penal del Distrito Federal el próximo martes.En conferencia de prensa, el titular de este organismo, Jorge Serrano Limón, informó que dentro de las medidas que tomarán para frenar esta legislación solicitarán a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y a la Procuraduría General de la República (PGR) promover una controversia constitucional para que esta ley no entre en vigor.
Serrano Limón señaló que existen varias incongruencias en el dictamen que se votará la próxima semana, ya que modifica la definición de aborto considerándolo como la interrupción del embarazo después de la décima segunda semana de gestación, "de un plumazo se legalizan los abortos clandestinos" dijo.
Argumentó que este cambio en la redacción contraviene a la Ley General de Salud que establece que un aborto es la interrupción del embarazo en cualquier momento.
El director de Pro-Vida señaló que esta "maniobra de ajedrez" se debió a que los legisladores "sabían que teniendo la quinta causal se les podía venir todo abajo" y este cambio se dio por lineamiento del jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, al senador René Arce y éste a su vez a los asambleístas Víctor Hugo Círigo y Leticia Quezada, acusó.
Dentro de las deficiencias que encuentra en el dictamen final, Serrano Limón añadió que se deja sin protección al ser humano hasta la semana doce de desarrollo aún cuando la SCJN en febrero del 2002 estableció que la Constitución debe proteger a las personas desde la concepción, "ninguna ley de estados puede estar por encima de la ley federal", apuntó.
Aseguró que de aprobar estas reformas será el inicio de la pesadilla más grande.