La discusión sobre aborto en la Asamblea Legislativa del DF (ALDF) se agita. Los partidos políticos preparan sus estrategias de denostación o defensa de la reforma, según sea el caso; los panistas se unifican en torno a argumentos, algunos de contenido religioso, para oponerse, mientras que los promotores -PRI, PRD y Alternativa- discrepan sobre la redacción y alcance de la iniciativa, sin llegar aún a acuerdos.En medio de la polarización han comenzado a surgir todo tipo de propuestas, como la del diputado panista Miguel Errasti, quien dice que, de aprobarse la reforma sobre aborto, él pedirá que se incluya una obligación a la mujer que interrumpa su embarazo para que se haga cargo del feto sin vida y le dé sepultura.
Los panistas hablan hasta de crear un sistema para abandonar de manera segura a los hijos recién nacidos no deseados, el cual opera en países como Austria, Suiza, Alemania, Hungría e Italia, y es conocido como buzón para bebés.
Ese buzón, se detalla en un documento interno del PAN, funciona a modo de una incubadora colocada en la vía pública, en la cual se deja al bebé y al mismo tiempo se envía una señal a los servicios médicos para que acudan al auxilio del infante. "Esa podría ser una herramienta eficaz para evitar abortos", se lee.
Por su parte, entre los promotores de la reforma hay consenso de que se permitirá el aborto durante las primeras 12 semanas de gestación y cuando se afecte el proyecto de vida de la mujer, pero aún no ha quedado claro qué se entenderá como "proyecto de vida" ni la forma en que se obligará a las autoridades de salud a apoyar a la mujer.
El ambiente de antagonismo en la ALDF se acentúa más ante la falta de un documento sobre el cual discutir. En la última semana circularon al menos tres borradores de dictamen y un sinnúmero de observaciones a los mismos, pero sólo son del conocimiento de los diputados presidentes de las comisiones de Procuración de Justicia, de Salud y de Equidad y Género, encargadas de aprobar el dictamen sobre el tema.
Para la diputada del PAN y vicepresidenta de la Comisión de Equidad, Paula Soto, lo anterior es señal de un albazo que ya orquestan los partidos promotores, para imponer su mayoría y aprobar la reforma sin discusión.
Acusó, por ejemplo, que ella no conoce una lista de observaciones generadas por la presidenta de la Comisión de Equidad, Leticia Quezada, quien ya plantea una definición de "proyecto de vida", entendida como el derecho de toda persona a encaminar su existencia.
Según esas observaciones, debe mantenerse la figura de "objeción de conciencia", a la cual se puede apegar un doctor para no practicar un aborto, así como el uso de métodos químicos (el uso de la píldoras abortivas), como la vía menos riesgosa para interrumpir el embarazo.
A la politización que se vive en la ALDF se suman las opiniones externas, como el anuncio de la Unión de Padres de Familia, la Barra de Abogados Católicos y Provida, de realizar una mitin frente al edificio de la ALDF, para exigir la no aprobación de la reforma, así como una peregrinación a la Basílica de Guadalupe el próximo 25 de marzo.
En el ámbito académico y profesional el debate también es intenso, según se apreció en un foro organizado por la ALDF, en donde por ejemplo, la doctora Raffaela Shiavon, de Ipas, asociación dedicada a la educación y salud sexual, reveló que según datos del IMSS y la Secretaría de Salud, en la ciudad se registraron 55 mil hospitalizaciones de mujeres por aborto, entre 2000 y 2005.
Al argumentar que las restricciones penales sobre el aborto no reducen su número, dio a conocer que la interrupción ilegal del embarazo generó 202 muertes de mujeres en el DF, entre 1999 y 2004.
En sentido contrario, María del Carmen Alva, presidenta del Instituto para la Rehabilitación de la Mujer, habló de los traumas derivados de lo que se conoce como síndrome post-aborto, el cual llega a causar en las pacientes problemas sicológicos tan severos como los que enfrentaron los soldados estadounidenses en Vietnam, con cuadros de depresión, intento de suicidio, dolores de cabeza, llanto o bulimia, y una alta probabilidad de caer en el alcoholismo.