La Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) es el área del país que emite la mayor cantidad de gases de efecto invernadero. Es también la zona más vulnerable de la nación ante los efectos del cambio climático global.Así lo establece la Estrategia Local de Acción Climática del Distrito Federal que señala que la ciudad de México y 59 municipios conurbados del estado de México generan 7.8% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero con las que contribuye México a nivel mundial.
De acuerdo con el documento, los factores que propiciaron esta situación son los patrones desordenados de urbanización, consumo y producción que "aceleraron del deterioro ambiental en detrimento de la calidad de vida de todos sus habitantes". A ello contribuyó también tener una población de 18.6 millones de habitantes, cerca de 46 mil industrias y más de 3.7 millones de vehículos que circulan todos los días en la milésima parte del territorio nacional: la ZMVM.
Y aunque el gobierno de la ciudad ya tomó acciones encaminadas a detener esta problemática-como la elaboración justamente de la Estrategia Local de Acción Climática del Distrito Federal- los efectos a nivel global tardarán en revertirse de 50 a 70 años, de acuerdo con el especialista e investigador del Tecnológico de Monterrey, Cassio Luiselli.
A decir del académico, el Valle de México es una enorme isla de calor que además de dañar a sus habitantes genera mayor consumo de energía y, por ende, la generación de más gases de efecto invernaderos como el dióxido de carbono, metano y ciertos amoniacos.
"La ciudad de México tiene una enorme superficie asfaltada y muchos autos de metal cuyos techos absorben los rayos solares y despiden calor. El asfalto oscuro absorbe también ese calor. Todo eso genera en la ciudad mayor temperatura a la que el clima natural sometería a nuestro ecosistema. Eso es una isla de calor", explicó.
"En términos del impacto global nos tomará 50 o 70 años (revertir los daños). Pero sí vamos a poder medir la mejoría de lo que se haga en la ciudad aunque sigamos leyendo en la prensa noticias sobre sequías y extinción de especies", señaló.
En el pecado, la penitencia
A decir de los especialistas consultados, los efectos del cambio climático en la capital ya no son cosa de película ni de novelas de ciencia ficción.
De acuerdo con la secretaria del Medio Ambiente del gobierno del Distrito Federal, Martha Delgado, los efectos del cambio climático en la ciudad de México incidirán en niveles más altos de temperatura y en fenómenos hidrometeorológicos más intensos: los habitantes de la ciudad estarán expuestos a enfermedades de zonas tropicales que se creían ya erradicadas de la urbe como el paludismo y cólera.
Señala asimismo que las intensas lluvias provocarán, derrumbes y deslizamientos sobre todo en las delegaciones Gustavo A. Madero, Coyoacán, Álvaro Obregón, Cuajimalpa y Cuauhtémoc en donde hay asentamientos irregulares.
Durante la primavera, aseguró la funcionaria local, se tendrá una vigilancia epidemiológica "ya que podrían presentarse epidemias de cualquier tipo"; asimismo, se tomarán previsiones en el abasto de energía eléctrica para evitar que el transporte público, como el Metro, se quede sin ventilación.
Para paliar esta situación, la administración encabezada por Marcelo Ebrard elaboró un nuevo Plan de Acción Climática para el Distrito Federal mediante el cual se buscará reducir la emisión de metano en el bordo poniente, se adaptarán al menos dos edificios del gobierno local con eficiencia energética y se pondrán en marcha programas de reforestación en todo el suelo de conservación, aseguró la titular de Medio Ambiente.