Diputados del PAN en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) dieron a conocer una iniciativa de reforma a la Ley para la Protección a la Salud de No Fumadores a través de la cual se prohibiría fumar en lugares cerrados, pues con dicha medida desaparecerían las secciones de fumadores y no fumadores en restaurantes, cafeterías, salones de fiesta, hoteles y plazas comerciales.La propuesta, elaborada por los legisladores capitalinos Paz Quiñones y Miguel Errasti, contempla que sólo se establecerán secciones de fumar y de no fumar en locales como cervecerías, pulquerías, bares, cantinas, discotecas, salones de baile, peñas y cabarets.
No obstante, la iniciativa emanada de la bancada albiazul establece que para estos últimos establecimientos habrá requisitos a cumplir para que puedan tener permisos de áreas para fumadores, como delimitar claramente esas secciones y estar aisladas de las de no fumar, así como tener ventilación al exterior.
Pero además, esos negocios deberán contar con estudios y equipos con los cuales se compruebe que el humo producido por el consumo del tabaco no se filtre a las áreas reservadas para los no fumadores.
Al dar a conocer esa iniciativa, los asambleístas del PAN explicaron que con dicha propuesta se busca la protección del fumador pasivo, es decir, quien de manera involuntaria inhala el humo del tabaco exhalado por otra persona y por ello está expuesto a infecciones respiratorias agudas, cáncer pulmonar, cáncer de laringe o del esófago y padecimientos cardiovasculares.
"Consideramos que esta iniciativa, lejos de atentar contra la libertad de los ciudadanos, genera beneficios a la mayoría de las personas", expresó Miguel Errasti, quien dijo que dejar de consumir tabaco por 20 minutos normaliza la presión, la frecuencia cardiaca y la temperatura corporal.
Con ocho horas sin tabaco, agregó el representante popular, se mejora la oxigenación del cuerpo y el monóxido de carbono se reduce en la sangre, en tanto que dejar de fumar un día completo se disminuye el riesgo de un ataque cardiaco.
De acuerdo con esta explicación del asambleísta, pasadas 48 horas sin consumo de tabaco, las terminales nerviosas se ajustan a la ausencia de nicotina, en tanto que el gusto y el olfato mejoran, mientras que con 72 horas de abstinencia los bronquios se relajan, lo cual permite una mejor respiración y se incrementa la capacidad pulmonar.