Juana Barraza Samperio estará tranquila en prisión al igual que otros asesinos seriales, pues ya no cometen crímenes, indica el criminólogo Martín Gabriel Barrón Cruz; sin embargo, la neuropsicóloga Feggy Ostrosky opina que de no recibir la atención sicólogioca y los tratamientos necesarios, ella no cambiará.La mujer detenida asegura que sólo asesinó a una anciana, Ana María de los Reyes, quien según sus declaraciones, era su patrona y a quien decidió matar al negarse a subirle el sueldo.
Ostrosky, investigadora del laboratorio de Neuropsicología de la Facultad de Psicología de la UNAM, refiere que estamos rodeados de varias "Juanas Barraza", personas con problemas en su cerebro que muchas veces les son imposible controlar su agresividad ya sea por situaciones físicas o enfermedades.
El historiador y maestro de Crimonología estudió con dos años de antelación la posible personalidad homosexual del asesino serial del DF, y su odio hacia las mujeres de la tercera edad. Al participar en la investigación para capturar a la persona que mantuvo en jaque a las autoridades capitalinas, su conmoción fue mayúscula cuando se enteró que el homicida serial era una mujer, la cual presenta todas las características de este tipo de criminales.
Feggy Ostrosky, quien le realizó estudios a Barraza Samperio luego de su captura, presentará un libro, acerca de una investigación a varios presos.
Ambos estuvieron cara a cara con Barraza Sampeiro y los dos coinciden en que su fortaleza y entereza de la mujer, es lo que más los sorprendió.
Para el criminólogo, "Juana tiene la identidad de un asesino en serie, presenta todas las características aunque no desarrolladas al cien por ciento".
Esas características son: elegir a las víctimas, acecharlas, ganarse su confianza y ultimarlas. "Ella hoy en día ha negado que cometió más homicidios, en la entrevista que yo hago acepta varios, unos cuatro, y dijo una frase que no olvido:¨Yo les dí lo que se merecían".