TOLUCA, Méx.- Los siete días de la semana, Manuel Calzada Hernández, de 74 años, se levanta a las 5:30 horas para iniciar la preparación de las mil piezas de pan que fabrica diario desde hace más de 50 años, en compañía de Raymundo Calzada Uribe, uno de sus 10 hijos, quien decidió seguirle los pasos.Para este fin de semana, la rutina será confeccionar casi 150 roscas por día, como todos los meses de enero de cada año, aunque con la incertidumbre de que todos sus productos para este Día de Reyes se puedan vender.
"Por la calidad de nuestros productos tenemos muchos clientes en el barrio y espero que este fin de semana no nos fallen y vengan por sus roscas", comentó Manuel.
La panadería heredada de su padre, quien por su parte lo recibió de sus antecesores, se encuentra en la vecindad ubicada en Lerdo Oriente 420, colonia Centro, y consta de 120 metros cuadrados donde se encuentra uno de los cuantos hornos de leña de la ciudad; ahí se cuecen los panes.
"Mi horno es antiguo y tiene más de 50 años y como una decena de reparaciones. Primero usaba leña, pero ya luego nos la prohibieron por la resolladera (ventilación) que se abre y jala el fuego hacia adentro. Un tiempo también usamos petróleo diáfano, pero en los últimos años instalamos un quemador de gas, que emite un fuerte flama que baña al horno, que tiene un tamaño de cuatro por cuatro metros cuadrados en una forma cóncava", explicó.
Aseguró que aun cuando en la colonia hay más de una decena de panaderías y expendios de pan, la calidad de sus productos ha permitido que sus panes artesanales sigan en el gusto de la gente, aunque no como hace algunos años, cuando lograba vender a temprana hora más de las mil piezas.
Lamentó que algunos clientes se fijen en el tamaño y no en la calidad, situación que va en detrimento de los panaderos que siguen con la producción tradicional.
Manuel Calzada ofrecerá este 6 de enero roscas de Reyes de 250, 500 y 600 gramos, cuyos costos serán de 30, 45 y 60 pesos. Esto las hace de las más económicas en la zona, pues las de sus competidores se ofrecen por lo menos 30% más caras.
Por su parte, Raymundo, de 40 años, sostuvo que apoya a su papá hace 30 años, pues mientras sus hermanos optaron por el estudio, él decidió sumarse al trabajo paterno.
Precisó que aun cuando ahora hay materiales que suplen algunas harinas, han determinado no usarlos en la elaboración de las casi 30 variedades que ofrecen diario.
"Le cambiamos al pan que producimos y a lo mejor por eso no se aburren los clientes. Siempre les ofrecemos variedad", concluyó.