"Desapareció", "se despintó", "la invadieron", "¿sigue estando?"... "Pues afortunadamente ahí sigue porque yo sí la utilizo mucho, aun a pesar de como está"...Estas fueron algunas de las respuestas de capitalinos al preguntarles "¿qué pasó con la ciclopista de la ciudad de México?".
A diferencia de países de Europa y Asia donde el uso de bicicletas y ciclopistas está totalmente consolidado -incluso en otras ciudades de Latinoamérica como Bogotá y Santiago de Chile-, en la ciudad de México no se ha logrado afianzar tanto su uso como su aprovechamiento.
En la actualidad, la bicicleta es considerada como un medio de transporte sano, ecológico, sostenible y muy económico, tanto para trasladarse por ciudad como por zonas rurales. Su uso, comentan los expertos de Rodando, Ciclismo Urbano y de Montaña, está generalizado en casi toda Europa; en Holanda, Suiza, Alemania, algunas zonas de Polonia y los países escandinavos es uno de los principales medios de transporte.
En Asia abundan; en China y la India son el transporte básico.
En el mundo hay alrededor de un mil millones de bicicletas rodando, bien como medio de transporte principal, bien como vehículo de ocio.
Mientras tanto, según datos del Centro de Transporte Sustentable, en el DF se realiza apenas un promedio de 167 mil viajes-persona en bicicleta, pocos a través de la ciclopista.
Al respecto, Enrique Sánchez, miembro de el grupo de ciclistas Bicitekas desde hace 11 años, señala que la noticia de la construcción de la ciclopista en la capital fue recibida con gran alegría y optimismo entre los pedalistas y sus asociaciones.
"En realidad, es una obra excelente... es un buen comienzo, pero creo que les quedó grande el reto", indicó.
El problema, dice el experto, es que se han olvidado de la ciclopista.
La falta de difusión, promoción, mantenimiento y de expansión hacen que la ciclopista se pierda en la inmensidad de esta ciudad.
El biciteko asegura que ante la falta de un número mayor de circuitos interconectados, los tres ya existentes se limitan a cumplir con una función recreativa y deportiva.
"No podemos hablar de una verdadera alternativa de transporte para la ciudad porque no te llevan a puntos aislados", comentó.
Además, cada una de las tres rutas sigue presentando inconvenientes para su uso cotidiano, reportan los amantes del velocípedo.
En un recorrido de EL UNIVERSAL, se pudo observar que las rutas trazadas en el bosque de Chapultepec están totalmente descuidadas.
Existen varios tramos donde ya no se ve, además de que hay varillas salidas en algunos puntos.
Mauricio Valero lamenta el descuido en el que se tiene esta importante infraestructura. Comentó que no se han resulto problemas como el de las invasiones de la ciclopista a la altura en un tramo correspondiente a la delegación Álvaro Obregón; aunque, afirma, hacia la zona rural han mejorado mucho las condiciones, sobre todo en la vigilancia.
Por su parte, Jorge Zubieta apunta que lo lamentable es que no se dé una verdadera cultura de ciclismo ni de respeto por el pedalista.
"No hay ninguna promoción para motivar el uso de la bicicleta; desde que inauguraron esta, yo no he escuchado que la promuevan", dijo.
Job López también coincide en que lo que falta son más rutas: "Estoy seguro de que si tuviéramos un verdadero sistema de ciclorrutas muchos optaríamos por la bici porque ya hay muchos carros, mucha contaminación y cada vez es más difícil moverse en esta ciudad, además de que es un buen ejercicio".