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251 suicidios en el Metro en los últimos siete años

Por estos percances se ha suspendido el servicio más de 87 horas en el mismo lapso; las líneas que mayor número de arrollados registra son las 2 (Taxqueña-Cuatro Caminos), 3 (Indios Verdes-Universidad), 1 (Pantitlán-Observatorio ) y 8 (Garibaldi Constitución de 1917) con 178 casos en total
Lunes 30 de octubre de 2006 Yetlaneci Alcaraz | El Universal

Javier Sandoval Martínez recuerda claramente el 10 de mayo de 1997. Ese Día de las Madres nació su primer hija. Pero también fue el día en que atropelló a una mujer, usuaria del Metro que se arrojó a las vías en la estación Xola de la línea 2 cuando él conducía el tren 14.

Eran las 10:15 horas de la mañana de ese sábado cuando, como de costumbre, al entrar a la estación hizo sonar el claxon del tren para alertar a los usuarios. En ese mismo instante llamó su atención una joven que dio un paso hacia adelante rebasando la línea amarilla.

Sus miradas se encontraron por breves instantes y en ese momento Javier supo que la joven se lanzaría.

"Dio un paso adelante, volteó a mirarme y enseguida se arrojó", recuerda con claridad.

Acto seguido, tal y como lo marca el curso de capacitación que toman todos los conductores del Metro, Javier activó el freno de emergencia del tren y reportó al Puesto Central de Control el accidente para que de inmediato se cortara la corriente de las vías.

Como respuesta, una voz a través de la bocina le solicitó, de ser posible, verificara si la mujer se encontraba aún con vida.

Tembloroso, sumamente nervioso y de manera torpe salió de la cabina del tren del lado de la malla ciclónica y bajó hasta el nivel de las vías. Su sorpresa fue mayor cuando no encontró a nadie.

No fue sino hasta que llegó al sitio un compañero, que lograron ubicar el cuerpo de la joven que se había lanzado abajo del tren.

Desde hace siete años, al menos una vez por semana se repite la misma escena en alguna de las estaciones de las 11 líneas del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

De acuerdo con datos oficiales del organismo, desde el año 2000 se han registrado 251 intentos de suicidio que se traducen en 87 horas 32 minutos de suspensión del servicio por ese motivo solamente.

Las líneas que mayor número de arrollados registra son las 2 (Taxqueña-Cuatro Caminos), 3 (Indios Verdes-Universidad), 1 (Pantitlán-Observatorio ) y 8 (Garibaldi Constitución de 1917) con 178 casos en total.

Un dato revelador: los intentos de suicidio se registran, principalmente durante la mañana y fundamentalmente en mayo, diciembre y enero.

El motivo por el cual arrojarse al Metro es uno de los métodos elegidos de la gente que decide terminar con su vida es sencillo, de acuerdo con la doctora en psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Emilia Lucio: es un lugar seguro para morir.

En entrevista con EL UNIVERSAL, la especialista en suicidio e investigadora alerta sobre el incremento en los índices de suicidio entre la población joven del país.

"En los últimos 20 años hemos registrado un incremento cuatro veces mayor. Definitivamente es un problema de salud pública y lo que sucede en el Metro puede ser un reflejo de ello. Si la gente elige este método para morir definitivamente es porque es bastante seguro y con altas probabilidades de éxito", dice.

De acuerdo con Javier Sandoval Martínez, quien durante 9 años se desempeñó como conductor de trenes y actualmente es inspector jefe de estación en línea 2 en su tramo sur, 99.9% de la gente que se arroja a las vías del Metro logra su objetivo de morir.

Sin embargo, para quienes, involuntariamente, atropellan a esta gente puede resultar una experiencia traumatizante.

"Es algo muy fuerte. Hay quienes de inmediato entran en crisis nerviosas y requieren incapacidad por meses pues saber que uno atropelló a alguien que murió es muy fuerte", explica el conductor.

La experiencia que Javier Sandoval vivió fue, a pesar de todo, de las menos difíciles.

"Mi caso realmente fue sui géneris porque cuando finalmente ubicamos el cuerpo de la joven, nos percatamos de que estaba viva y eso para mí fue totalmente liberador. Saber que no la maté hizo que mi experiencia no fuera tan traumatizante", dice.

Para cada uno de los conductores a los que les toca arrollar a un suicida hay atención especializada inmediatamente después del suceso.

"El STC Metro nos arropa y nos aísla con la intención de que recibamos la ayuda sicológica y médica antes que cualquier cosa", explica.

Para ello, el organismo cuenta con cuatro clínicas en las instalaciones de las estaciones Indios Verdes, Cuauhtémoc, Zaragoza y Tasqueña.

Ahí se les brindan los primeros auxilios, se les dan calmantes y se les canaliza para que reciban atención sicológica.

"En mi caso, sólo tuve 3 días de incapacidad y listo", finaliza.



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