aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Ubica a Ríos Galeana ex agente de la PGR

Relata fiscal cómo encontraron en Los Ángeles al `enemigo público número uno`
Jueves 14 de julio de 2005 Óscar Herrera | El Universal

Alfredo Ríos Galeana no lo supo, pero el comisario de Los Ángeles, California, que lo ubicó luego de 19 años de fuga, fue un ex agente de la Procuraduría General de la República (PGR) en los años 80, cuando él era considerado el "delincuente número uno" del país.

La historia la relata Jorge Guillén Alcalá, fiscal de Mandamientos Judiciales de la Procuraduría capitalina, quien fuera compañero del comisario Carlos Vázquez. El comisario, nacionalizado estadounidense, colaboró en la identificación de Ríos Galeana, quien se hizo pasar durante casi dos décadas como Arturo Montoya, un ilegal que limpiaba pisos en el estado fronterizo.

"Nosotros conocemos a un marshall ; uno de ellos fue ex agente de la PGR; él adquirió la nacionalidad estadounidense. Trabaja como el sheriff de Los Ángeles; colaboró conmigo cuando trabajé en PGR", señala Guillén, quien viajó a la garita de Tijuana para reconocer a Ríos Galeana y, una vez saldados los requisitos de la deportación, volar con él de regreso a la ciudad de México.

Habían pasado 19 años desde que Alfredo Ríos, un hombre de 54 años, tuvo su último encuentro con autoridades del país. Ya no era el mismo ex policía que desafió la seguridad de casi 50 bancos y acumuló un botín valuado en miles de millones de pesos. No, ahora era un predicador que aprovechaba un espacio para rezar a solas y pedir perdón con una voz grave muy parecida a la del cantante argentino Facundo Cabral.

De acuerdo con Jorge Guillén, el ex elemento del Ejército y ex comandante de la policía del estado de México, rezó en el avión, rezó en las instalaciones de la Procuraduría capitalina e incluso trató de expiarlos de sus propios pecados.

El fanatismo religioso de Ríos Galeana lo llevó a declarar durante el viaje que tuvo un encuentro con Dios y que ya había sido perdonado por sus excesos.

"Reza dos o tres veces, cuando lo dejan solo; en espacios donde no se le pregunta nada, reza. Nos trata de redimir. Aquí en la Procuraduría, antes de hacerle el examen médico para ingresarlo al reclusorio, se le escucha que está rezando y está con las manos cruzadas. Incluso dijo que tuvo un encuentro con Dios y que ya lo perdonó", señala Guillén en entrevista.



La historia del mito

Alfredo Ríos Galeana creó su propio mito. Los muertos y asaltos que se le atribuyen fueron magnificados después de su última fuga, en 1986. Un año antes, en su captura de 1985, la lista de los bienes que se le aseguraron reportaba 126 millones 699 mil 362 pesos en efectivo; joyas valuadas en casi 2 millones de pesos; aparatos eléctricos que rebasaban los 2 millones y medio de pesos y relojes de pulso con valor a los 280 mil 250 pesos.

De los muertos no hay una cifra precisa y de los asaltos atribuidos hasta entonces se hablaba de 42 reconocidos.

Una rueda de prensa celebrada en 1985 en la PGJDF da cuenta de su egolatría al considerarse él mismo el asaltante más famoso del mundo: ¿Tienes idea de cuántos asaltos cometiste?

Pues yo pienso que soy el único hombre que ha cometido más asaltos en la República y en el mundo.

¿Aproximadamente cuántos; se dice que 90, que 100, es cierto?

Pues no le llego a esa cifra, pero por ahí va la cosa; no tengo la cifra exacta; podría decirle que 50, 60, pero no tengo la cifra.



PUBLICIDAD