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La matanza en el rancho Santa Elena


Martes 09 de septiembre de 2003 El Universal

Fue en el año de 1989, cuando quedó al descubierto la historia de Los Narcosatánicos .

En el rancho de Santa Elena en Matamoros, Tamaulipas, aparecieron 13 cadáveres descuartizados y las autoridades policiacas responsabilizaron de estos hechos a los miembros de la secta santera que encabezaba el estadounidense de origen cubano, Adolfo de Jesús Constanzo apodado El Padrino .

El 9 de abril de 1989, la policía detiene a David Serna Valdez, cuando conducía una camioneta en el kilómetro 39 de la carretera Matamoros a Reynosa en el rancho Santa Elena, tras ser interrogado, ya que el vehículo traía mariguana y una pistola, confiesa pertenecer a una secta de magia negra y que utilizaban el rancho para realizar sus sacrificios.

Ante este descubrimiento, El Padrino y demás miembros de Los Narcosatánicos se trasladan a la ciudad de México.

Pero el 6 de mayo de 1989 son descubiertos por agentes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) en un departamento de la colonia Cuauhtémoc en el DF.

El 7 de mayo del mismo año, el entonces subprocurador general de Averiguaciones Previas de la PGJDF, Abraham Polo Uscanga, informaba sobre la muerte de Adolfo de Jesús Constanzo, jefe de la secta así como la de uno de sus integrantes, Martín Quintana Rodríguez. En aquella ocasión, el funcionario dijo que ambas personas fueron ejecutadas por Alvaro de León Valdéz El Duby integrante también de la banda.

De igual forma, se capturó a Sara Aldrete, considerada como la madrina de la secta; Omar Francisco Orea Ochoa, María del Rocío Guerra y María de Lourdes Güero López. Todos ellos, quienes fueron consignados al juzgado 58 penal en el Reclusorio Oriente.



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