aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Haz turismo de medio día cerca del DF

Cerca de la ciudad de México se pueden visitar lugares de gran belleza. Llegar a esos sitios nos puede llevar menos de una hora.
Miércoles 16 de abril de 2003 Rebeca Jiménez Jacinto | El Universal

Para quienes se quedaron a "pasar la Semana Santa" en el Distrito Federal y sus alrededores, el estado de México ofrece una amplia gama de sitios turísticos ideales para la diversión familiar.

Una amplia muestra arquitectónica, cultural y de bellezas naturales sin precedente se pueden encontrar en la entidad.

No es necesario tomar la carretera, en algunos casos basta llegar a la estación del Metro y de ahí abordar una pesera para llegar a uno de estos sitios.

La siguiente sólo es una muestra de la variedad arquitectónica, cultural y de reservas ecológicas ubicadas en y cerca de los municipios metropolitanos:

Naucalpan

Pirámide de El Conde. A unos pasos de Periférico Norte y a cinco kilómetros del Toreo de Cuatro Camino, dirección norte-sur, permanece, casi oculta, la pirámide Chichimeca de El Conde, en la colonia del mismo nombre, con una meseta superior de 2 mil 242 metros.



PRESA ITURBIDE-CENTRO CEREMONIAL OTOMÍ

Se puede llegar por Naucalpan, saliendo por San Mateo Nopala (atrás del edificio de Banamex en Lomas Verdes) o por la autopista Chamapa Lechería, en la salida de Naucalpan-San Mateo, hasta encontrar la carretera libre a Toluca rumbo a Xonacatlán.

La presa Iturbide se ubica en medio de espesos bosques de oyamel, en el municipio de Tlazala de Fabela, ideal para la práctica del campismo y la pesca de la trucha arcoiris.

En esta zona también se ubica la presa San Miguel Mineapan, en el municipio de Xonacatlán.

A media hora de aquí y entre hermosos bosques, el majestuoso Centro Ceremonial Otomí (Temoaya) a 102 kilómetros del DF, sede de este grupo indígena, en donde aún se brinda culto a sus dioses, especialmente el primer domingo de cada mes, justo a las 12 del día.



Cuautitlán

En El Cerrito se ubica la casa prehispánica de Juan Diego, debajo de un templo del siglo XVI. Al lugar se llega por la autopista México-Querétaro, pasando la Ford, está la salida hacia Cuautitlán y antes de llegar a la cabecera municipal se llega a El Cerrito.



Ecatepec

Casa de Morelos, aquí se conservan documentos y objetos personales del caudillo de la Independencia, José María Morelos y Pavón.

Este centro cultural exhibe además los restos, del mamut más grande encontrado en esta zona, con una antigüedad de más de cerca de 13 mil años.

Además de que aquí empieza la muralla del Albarradón, construcción prehispánica y colonial de la cual aún se conservan varios kilómetros, creada para separar las aguas saladas del lago de Texcoco de las aguas dulces del Lago de Xaltocan.



Ruta de las pirámides

Un sitio obligado para visitar es Acolman (a 38 kilómetros de la ciudad de México) su impresionante convento agustino del siglo XVI, en donde se crearon las primeras piñatas, impacta a los turistas.

A este lugar se llega por la autopista México-Pachuca, pasando la caseta de Ecatepec, se sigue la desviación hacia las Pirámides.

A cinco minutos de Acolman, se ubica el museo de Prehistoria de Tepexpan, construido en el sitio donde se descubrieron los restos del llamado "hombre de Tepexpan", que finalmente resultó ser una mujer que vivió hace 14 mil años en esta zona.



Texcoco

En esta ciudad está el convento franciscano del siglo XVI, considerado como el monasterio más antiguo de la provincia y la que, aseguran, fue la primera iglesia de la Nueva España, construida en 1541, y declarado monumento nacional.

Hay fábricas artesanales de vidrio soplado, en donde se crean vasos y copas rústicas.

Zona arqueológica de los Melones o palacio de Nezahualcóyotl.

ubicada en la calle de Abasolo, en donde existen vestigios de lo que fueron 300 recámaras y cinco patios con jardines y fuentes monolíticas, juego de pelota y hasta un tianguis.

Cerca esta Tecuitzingo, donde aún se observan los baños reales de Nezahualcóyotl, con tinas, escalinata y vestigios de un acueducto.



PUBLICIDAD