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Obsoleto, hospital de Balbuena

Tiene poco personal médico, equipo en mal estado, escasez de fármacos, jeringas y tapabocas
Domingo 23 de junio de 2002 Mónica Archundia | El Universal

Opera con poco personal médico y de enfermería, equipo obsoleto y escasez de fármacos, jeringas y tapabocas. El Hospital General de Balbuena, que ha visto rebasada su capacidad de atención, ha recibido herramientas nuevas de trabajo, a través de donaciones, que por falta de mantenimiento se encuentran en desuso.

Las evidencias son claras. Aunque la Secretaría de Salud capitalina afirma tener una cobertura de 90 por ciento en medicamentos, una hoja con el pedido hecho por Medicina Interna, el jueves 13, revela los faltantes.

Al menos 14 de los fármacos y equipo solicitado fue marcado con el sello de "no en existencia".

Metroclopramida, ciprofloxacina, KCL (cloruro de potasio) y penicilina sódica cristalina son algunos de los medicamentos solicitados y no surtidos por el mismo hospital, según consta en el documento oficial mostrado a esta reportera.

Durante un recorrido por las instalaciones, personal de enfermería manifestó la falta de abastecimiento de soluciones salinas, jeringas de 10 y 20 centímetros cúbicos y cubrebocas, así como de glucosa a 5 por ciento .

Dada la escasez, el poco material que se tiene ha sido racionado, al grado que en el área de Urgencias no había ninguna jeringa para trabajar, durante el turno de la mañana.

Las entrevistadas, que prefirieron mantener el anonimato por temor a represalias, destacaron que no obstante la carencia de bolsas para clasificar la basura, se les exige cumplir con la norma 087ECOL-95, referente a los desechos infecto-contagiosos.

A las denuncias del personal de enfermería se sumaron las de José Lamberto Navarro Ornelas, doctor de Medicina Interna, con 18 años de antigüedad en esta institución.

El galeno externó que aunque las carencias siempre han existido, en la actual administración se han agudizado, porque los directivos se encuentran ajenos a la problemática que se vive en los hospitales.



Las deficiencias

El también ex subdirector de este nosocomio dijo que los monitores que hay en terapia intensiva son producto de una donación de la empresa Chrysler, conseguida por gestión suya y del ex director, hace un par de años. Pero "en Medicina Interna manejamos pacientes graves que necesitan terapia intermedia o intensiva, y no tenemos un solo monitor y si necesitamos el ventilador, debemos pedirlo a inhaloterapia".

Durante la mañana no sólo él, sino otros médicos y enfermeras resaltaron la falta de reactivos desde hace cuatro días para realizar las biometrías hemáticas.

No contar con un cuadro médico por doctor, para saber qué fármacos puede recetar, ha derivado en prescripciones de medicinas que no figuran en ese listado y, por lo tanto, no pueden surtirse al paciente, dijeron.

Las copias de las hojas donde se reporta el estado de salud de la gente son costeadas además por el personal: "Damos 15 pesos diarios porque si las pedimos en las oficinas no las sacan".

Ante la falta de mantenimiento, algunos han optado por usar las propias.

Pero con el equipo de rayos X que se descompone seguido no se puede hacer lo mismo. En esos casos se opta por el traslado de pacientes a otros hospitales de la red, para subsanar esa deficiencia.

Para el servicio de todo el hospital se cuenta con un glucómetro reciente que, aseguran, "da cifras locas", y que por falta de tiras se encuentra parado.

Asimismo, se cuenta con un solo electrocardiógrafo.

Desgastados, los trabajadores

Pero el mayor problema de este hospital, según los datos recabados entre los trabajadores, es la falta de personal médico y de enfermería.

Y es que, explica Navarro Ornelas, desde hace 15 años no se hace una revisión a la plantilla del hospital.

En Medicina Interna hay 33 camas censables, según los datos proporcionados por el personal, pero su capacidad siempre se encuentra rebasada: "Tenemos 35 o 40 pacientes".

A cada dos enfermeras, afirman ellas mismas, toca la atención de hasta 26 pacientes por turno, mientras que en Consulta Externa un médico recibe 20 personas en su jornada.

Con tres turnos, de dos enfermeras cada uno, en Trauma-Choque se atienden en 24 horas hasta 150 pacientes.

Pero en Medicina Interna, donde se concentran las personas que requieren ayuda para bañarse y vigilancia permanente, cada enfermera tiene a su cargo hasta 10 pacientes.

La carga excesiva ha desgastado físicamente a los trabajadores, quienes afirman que hay un declive en la calidad del servicio que se brinda a la población, no atribuible a su labor: "La atención no es mala, pero funciona en relación con los recursos que tenemos".



Mienten empleados: Secretaría de Salud del DF

Pero Leticia Villaseñor, directora general de Servicios Médicos y Urgencias, consideró como una mentira de los trabajadores la falta de recursos, aunque admitió: "Puede ser que en ese turno no hubo crubrebocas".

La funcionaria pidió a los empleados establecer comunicación directa con ella, para conocer las carencias: "No tengo un solo informe de parte del personal del hospital señalando esto".

Destacó que se han comenzado algunas acciones que aseguran el abasto de material de curación y medicamentos de aquí a fin de año, e hizo referencia al dispendio de recursos que se tenía en otro tiempo: "Ahora se está haciendo un control".

No obstante admite que la capacidad del Balbuena ha sido superada: "Un hospital que tiene 80 por ciento de ocupación está rebasado en su demanda". Y aclara: "Pero con el número de recursos que tiene, con eso funciona".



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