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Radiación solar en el DF activa alerta

Quemaduras, insolación y golpes de calor, riesgos en primavera, advierten
Radiación solar en el DF activa alerta

FRESCURA. Niños y adolescentes acalorados aprovecharon el domingo para refrescarse en la fuente del Monumento a la Revolución. (Foto: JUAN BOITES EL UNIVERSAL )

Lunes 11 de abril de 2011 Rafael Montes | El Universal
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rafael.montes@eluniversal.com.mx

No subestime al sol durante esta primavera. Aunque la intensidad de los rayos solares y las temperaturas de los últimos días son menores a las registradas en años anteriores, especialistas en salud y radiación solar recomiendan a los capitalinos protegerse y evitar exponerse por tiempos prolongados al astro rey.

Las autoridades pronostican para el mes de mayo las temperaturas más altas, superiores a los 30 grados centígrados, además de un retraso en la llegada de la época de lluvias.

César Sandoval, director de Vigilancia e Inteligencia Epidemiológica de la Secretaría de Salud del DF, explica que en temporada de calor, la dependencia se mantiene alerta por tres alteraciones relacionados con las altas temperaturas y la fuerte radiación solar.

Las quemaduras simples, la insolación y el golpe de calor son los padecimientos más comunes entre los capitalinos durante la primavera, las cuales ocurren con frecuencia debido a que “la gente subestima al sol” o piensa que no le va a pasar nada. Además, no recurren al médico, por ello es difícil tener estadísticas de estos malestares, asegura.

Estos padecimientos los sufren quienes se exponen prolongadamente a los rayos solares, sobre todo en horas en que la temperatura alcanza sus máximos grados de temperatura, entre las 11 de la mañana y las 15 horas, dice.

Las quemaduras solares se agravan si la persona presenta taquicardia, dolor de cabeza, náuseas y deshidratación, que es una de las complicaciones más delicadas. La insolación se caracteriza por una elevación en la temperatura corporal de hasta 38 grados, acompañado de vómito y piel seca. El golpe de calor, el más grave, provoca temperaturas de hasta 40 grados y la dificultad para disipar ese calor, crisis convulsivas e incluso, entrar en coma.

Por ello, César Sandoval recomienda que la población no se exponga innecesariamente al sol durante las horas más críticas, pero de ser necesario, sugiere vestir ropa holgada, fresca, de fibras naturales, usar protector solar, cubrirse con gorras o sombreros y acudir al médico cuando presenten síntomas. Además, evitar comer en la calle, beber ocho vasos de agua al día y no consumir bebidas endulzadas, de preferencia.

Ni mala ni buena

Armando Retama, director de Monitoreo Atmosférico de la Secretaría de Medio Ambiente del DF, asegura que, a pesar de la percepción generalizada, las temperaturas y la intensidad de los rayos del sol de estos días no son mayores a los registrados en 2008.

Dice que ese año se alcanzó un nivel de radiación solar de 15 puntos, lo máximo en la escala del Índice de Rayos Ultravioleta, a cargo de dicha secretaría.

“Es una apreciación subjetiva, venimos de la temporada de frío y en dos semanas cambiamos a la temporada de calor y sentimos que hay más calor, pero hace unos tres años tuvimos temperaturas más altas. Depende de la percepción”, explica.

Sin embargo, reconoce que los niveles actuales de radiación solar son peligrosos. “Lo que hace el cuerpo para protegerse es producir melanina, que le da el pigmento oscuro a la piel, pero cuando tenemos una exposición prolongada a la radiación ultravioleta, los fotones son capaces de atravesar la piel, llegar a las células y provocar alteraciones en el ADN”.

La exposición intensa envejece la piel. “En algunas personas, la exposición prolongada a los rayos ultravioleta puede provocar que se rompan las fibras de colágeno que le dan elasticidad a la piel y puede ocurrir un envejecimiento prematuro de la piel”.

En casos extremos, dice Retama, se registran cánceres de piel, pero sólo cuando la exposición ha sido crónica. Las cifras señalan que al año, entre dos y tres millones de personas padecen de esta enfermedad relacionada con los rayos intensos del sol.

Sin embargo, el sol no es como lo pintan, asegura el experto. “No todo es malo en la radiación ultravioleta, hay una parte buena; una exposición moderada a la radiación hace que nuestro organismo produzca vitamina D, esencial para algunos procesos metabólicos en los que interviene el calcio”. La exposición moderada es de alrededor de 15 minutos al día, pero depende de la persona y de la sensibilidad de su piel.

Retama complementa las recomendaciones de Sandoval y señala que el protector solar debe ser de factor 15 o más y que usen lentes oscuros con un filtro de rayos ultravioleta.

 



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