Aquí no hubo cerveza ni carnitas ni barbacoa. Sólo varillas, cemento, polvo y un calor sofocante para los trabajadores que edifican el tramo elevado de la línea 12 del Metro en avenida Tláhuac en el Día de la Santa Cruz.
Carcajadas fue la respuesta de un grupo de cinco empleados que estaban tomando un descanso afuera de una tienda de abarrotes a la pregunta de cómo celebrarían su día.
“Uy, eso aquí no. No hay nada, creo que por allá por el cerro de la Estrella sí tendrán festejo, pero nosotros nada”, comentó uno de ellos. Muy temprano, alrededor de las 7:00 horas, en las bodegas de la empresa Carso [una de las dos que edifica la línea 12] tuvieron una misa y un desayuno con atole y tamales, “pero nada más”.
Ayer al mediodía, una centena de trabajadores cargaba material, doblaba varillas y preparaba las mezclas de cemento a lo largo de avenida Tláhuac, donde se edifica el tramo elevado de la Línea Dorada.
Lejos de la comida que se ofreció en la estación Mexicaltzingo, a la que acudió el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard, los ayudantes generales, los albañiles, los fierreros, los maestros y los ingenieros seguían con la construcción del tramo que debe estar listo en abril de 2011.
En medio de los carriles de Tláhuac y los trabajadores, la circulación estaba congestionada, y el paso de vehículos particulares, transporte de carga y microbuses rodaba lento.
“Si no vieran a nadie, yo creo que si nos matan”, respondió uno de ellos al preguntarle si reciben muchos insultos o agresiones por los problemas viales que se generan.
Aun sin el festejo, los trabajadores informaron que sí colocaron su cruz, la cual simboliza una bendición para seguir con las labores y contar con la protección en el transcurso.
El altar de una Virgen, cercano a la carpa donde resguardan sus pertenencias, sirvió ayer para que aquellos que no pudieron celebrar pidieran protección para seguir laborando en esta megaobra de transporte público que pretende conectar Mixcoac con Tláhuac.