A pesar de los avances que se han registrado en la ciudad de México, utilizar la bicicleta como medio de transporte en las calles aún resulta peligroso, reconoció Gerardo Villanueva, director general del Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF).
“En este momento sería una cosa muy arriesgada, más que audaz, el proponer que la gente se transporte en bici porque aún el automovilista no tiene esta cultura y la ciudad no ha podido ofrecer los espacios suficientes a ellos”.
Por eso el IDDF planea llevar a las unidades habitacionales más grandes de la ciudad, que resultan más seguras que las calles, los ciclotones, el uso de la bicicleta y otras actividades.
Villanueva explicó que con ese propósito, en 15 días firmará un convenio con la Procuraduría Social (Prosoc), a fin de trabajar en las unidades habitacionales, donde se han entregado recursos para el mejoramiento de sus espacios.
De esta manera, comunidades como Nonoalco Tlatelolco, El Rosario y los Culhuacanes estarían consideradas en el inicio de prácticas deportivas.
El funcionario comentó que llegarán promotores deportivos a los lugares, acompañados por médicos del instituto para ofrecer pláticas sobre enfermedades y hábitos saludables, con la intención de integrar redes deportivas en las que participen los vecinos.
A través de estos grupos organizados de vecinos o voluntarios, personal del Indeporte-DF mantendrá relación estrecha con las comunidades para hacer de la práctica deportiva un hábito y después una cultura.
DF para los automóviles
En toda la ciudad se establecerán mil 352 redes deportivas, en las que participará la comunidad con un calendario definido de actividades.
“Hay mucha cancha y andadores en las unidades, y queremos darles uso para meter ideas, llevar promotores”.
Mencionó que entre la sociedad ya ha permeado que el uso de la bicicleta resulta saludable; sin embargo, aún se requiere que los automovilistas capitalinos respeten a los ciclistas y aprendan a convivir con ellos.
“El lío que tenemos en el Distrito Federal es que en los años 50 se tomó la determinación de que las calles eran para los coches, y revertir esa realidad, con más de 2 millones de vehículos y más de 9 millones de habitantes, no es fácil”, consideró Villanueva.
No obstante, los ciclotones que se organizan en la ciudad de México han pasado de 10 mil a más de 30 mil participantes, “y eso habla de que la gente lo está adoptando, y espero que se quede como una tradición y después se vuelva una cultura”, concluyó el funcionario.