La Secretaría de Salud capitalina (Salud-DF) activó sus procedimientos de vigilancia en todas las escuelas del Distrito Federal, ante el brote de piojos que se detectó entre estudiantes de 14 planteles públicos y privados.
Armando Ahued, titular de la dependencia, alertó sobre la presencia de piojos en al menos 215 escolares en planteles de las delegaciones Venustiano Carranza, Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Tlalpan y Miguel Hidalgo.
Ante este hecho, aseguró que ya se toman medidas, como la distribución de champú especial, y se difunden acciones de higiene y cuidado entre padres de familia y la población estudiantil.
El funcionario comentó que a través de los filtros que realizan maestros y directivos durante el ingreso de los estudiantes a los planteles, se hacen revisiones en el cabello de los menores y se les entrega una dosis de champú.
Cuando son detectados piojos o liendres en los estudiantes, el personal del plantel los regresa con sus padres, quienes se los llevan a sus domicilios para realizar las labores de higiene.
Armando Ahued explicó que esta problemática tiene su origen justamente en la falta de higiene, y se potencia durante la temporada de calor.
Comentó que desde la semana pasada se han registrado casos de menores de edad con piojos, por lo que se trabaja de manera coordinada con la Secretaría de Educación Pública (SEP).
“Se les está dando el champú, el lindano, para que se traten, pero obviamente es un tema de higiene personal. Entonces estamos pidiendo que los padres de familia tengan cuidado con los niños, se laven la cabeza correctamente”,
En estos casos además se sugiere, dijo el funcionario, la aplicación de un peine cerrado para llevarse las liendres o los huevecillos de los piojos.
Situación controlada
Ahued consideró que 215 estudiantes detectados con estos parásitos no representan un problema o descontrol para la ciudad de México.
No obstante, dijo que “sí estamos pidiendo, ya lo hicimos con la Secretaría de Educación Pública, que se hagan los filtros; que si los maestros ven a un niño rascándose la cabeza, de inmediato lo llamen, sea verificado en el filtro y si es necesario darle tratamiento”.
Comentó que aunque la situación se encuentra bajo control, los padres de familia tienen que corroborar que los niños se bañen todos los días y revisarles la cabeza si se rascan para atacar de inmediato cualquier problema.