El caballo es un mamífero domesticado , los primeros indicios de domesticación de los que se tiene conocimiento datan de 5,000 A.C. y fueron encontrados en Kazajastán.

Hoy, cualquier equino doméstico aún tiene dentro de sí un animal instintivo , cuya principal prioridad es sobrevivir, aunque su vida esté muy alejada de sus antepasados salvajes . Es por eso que su físico, su comportamiento y estilo natural de vida están adaptados a este fin, y en su naturaleza reconoce las más mínimas señales. Gracias a esto, en ellos podemos vernos a nosotros mismos y nos permite tomar conciencia de algunas emociones: miedo, rabia, tristeza, apatía o alegría .

La utilización de estos animales con fines terapéuticos se remonta a la antigua Grecia, ya que Hipócrates, conocido como el padre de la medicina , hablaba de “el saludable ritmo del caballo” , recomendado para “regenerar la salud y preservar el cuerpo humano de muchas dolencias”.

Actualmente, es muy conocida la Equinoterapia , ideal para tratar problemas de coordinación muscular en personas con parálisis cerebral , autismo, esclerosis múltiple, Parkinson, lesiones medulares y síndrome de Down, entre otros. Pero también destaca la Terapia Asistida con Caballos enfocada a ayudar en el desarrollo emocional de los participantes.

De gran ayuda

Esta técnica es diferente a la equinoterapia, en ésta “los movimientos y el calor del animal son los que permiten generar cambios en la psicomotricidad de los pacientes . Mientras que la terapia asistida con caballos involucra a un experto equino, un psicólogo y al paciente; todos cuerpo a cuerpo comparten el mismo espacio con uno o varios caballos de aproximadamente 500 kilos. Esto desencadena la necesidad de usar toda la inteligencia de quienes participan en la resolución de las actividades dentro de la terapia”, dice Adelaida Fritz, directora fundadora de En Manada.

Equitación y aprendizaje con caballos

La metodología de esta terapia es que personas y caballos deben interactuar en el mismo nivel; es decir, no se montan los animales, esto es para que la terapia tenga un buen desarrollo. “A lo largo de los ejercicios que el paciente realiza en pista, los caballos perciben poco a poco las emociones que el humano transmite y actúa lo que muchas ocasiones no puede, no alcanza o no quiere decir con palabras”, señala la especialista.

jpe

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