¿Quieres ser libre? Cuatro consejos de finanzas para lograrlo

La libertad financiera es el tiempo que puedes vivir sin reducir tu nivel de gasto, partiendo del supuesto que dejaras de trabajar. Si llegas a lograrlo, ten por seguro que serás una persona menos estresada
¿Quieres ser libre? Cuatro consejos de finanzas para lograrlo
Foto: Archivo EL UNIVERSAL
12/04/2018
20:48
Mariana F. Maldonado
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La libertad financiera es el tiempo que puedes vivir sin reducir tu nivel de gasto, partiendo del supuesto que hoy dejaras de trabajar. Suena increíble, ¿no? Por desgracia, muy pocos lo logran. La especialista en finanzas personales, Sonia Sánchez Escuer, asegura que la libertad financiera no es una meta sino un proceso que se vive día con día.

Si llegas a lograrlo, ten por seguro que serás una persona menos estresada y más libre de caminar tras de tus sueños. Te dejamos cuatro consejos para lograrlo.

Calcula qué tanta libertad financiera tienes. Luis Pita, un especialista en finanzas personales, fundador de la consultoría Preahorro (en España) y autor de “Ten peor coche que tu vecino", da una fórmula sumamente sencilla: Suma el dinero de tu cuenta bancaria, depósitos y formas de ahorro convertibles en dinero en efectivo en menos de una semana. No incluyas vender tu casa o auto porque eso disminuirá tu nivel de vida. Suma también la compensación total que cobrarías si dejaras voluntariamente tu trabajo. Solo el tuyo, no el de tu pareja. Luego suma todos tus gastos fijos. Ahora, divide tu dinero disponible entre tu gasto mensual, tendrás el número de meses que puedes vivir sin trabajar.

Decídete a ahorrar. ¿No lo haces todavía? Es momento de empezar. Parte de que eres una persona desidiosa y apática –todos lo somos en estas cuestiones– así que ayúdate un poco. Investiga con tu banco la manera en la que puedes separar un porcentaje de tu sueldo de manera automática y busca que transfieran este dinero a otra cuenta. No pienses en ahorrar lo que te sobre porque nunca te va a sobrar nada. A esto, Pita le llama “preahorrar” y en la jerga de finanzas personales –en Estados Unidos– se le llama también “pagarte a ti mismo primero”.Lo ideal es que sea al menos 10% de tus ingresos pero no hay límite, haz cuentas y dedica cada vez más.

Controla tus gastos. Ya después de que el dinero del ahorro se separe automáticamente, ya casi estarás del otro lado, pero necesitas manejar un presupuesto, ya que esto te ayudará a usar de manera más eficiente tus recursos. Siéntate con papel y lápiz, una app para registro de gastos (hay muchas disponibles para Android e IOS) y un formato en Excel –hay muchos gratuitos en línea, pero Sonia Sánchez tiene uno particularmente bueno en www.blogylana.com– y rastrea tu dinero. Quizá la primera vez que lo hagas será doloroso, pero si tienes constancia no tendrás que volver a sufrir más.

Pero… ahorrar no es suficiente. Si dejas ese dinero ahí, va a perder valor en el tiempo y la única forma de lograrlo, es utilizando vehículos de inversión. Si quieres solo que tus recursos conserven su valor, hay instrumentos como los Cetes que pueden ayudarte. Pero si lo que quieres es construir patrimonio, o sea, aumentar los ceros a tu dinero, entonces piensa en invertir en bolsa, y sea de manera directa o a través de un fondo de inversión. Recuerda que para invertir en bolsa se necesita conocimiento, si no lo tienes, busca asesoría.

afcl

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