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Memoria efímera

Si fueron nueve estados afectados por los sismos... entonces el programa de reconstrucción debe ser federal
12/03/2018
01:01
Mtro. Moisés Ugalde
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En el caso de México, para la mayoría de las personas, nuestra casa representa nuestra posesión más valiosa, en algunos casos el patrimonio familiar y en otros, significa el esfuerzo de años de intenso trabajo para proporcionar un hogar a las nuevas generaciones. Para adquirirla, normalmente recurrimos a créditos muy elevados que duran generaciones con altas tasas de interés, porque es parte del ciclo económico actual.

Entonces ¿qué pasa cuando una persona ve perdida su casa, su vivienda, en cuestión de minutos por un desastre natural? Desde el pasado 19 de septiembre de 2017, recordamos que México tiene la aptitud y el compromiso de sobreponerse a su propio destino, ahora afectado por tragedias y pérdidas materiales ocasionadas por sismos que cada vez son más recurrentes.

Existe un marco legal que procura la atención a los daños causados por los sismos, la Asamblea Legislativa (ALDF) aprobó el 25 de noviembre de 2017 la Ley de Reconstrucción de la Ciudad de México que establece los pasos iniciales para reconstruir los daños causados por los sismos. Además el 22 de febrero de 2018, la Asamblea Legislativa aprobó por unanimidad las reformas a la Ley de Presupuesto y Gasto Eficiente y al decreto de Presupuesto de Egresos para 2018, para dar garantía y transparencia que los recursos destinados a la reconstrucción y apoyo a damnificados se apliquen para ese propósito.

También existe el Fondo de Desastres de la Ciudad de México que tiene por objetivo apoyar a la población con los ahorros que se han hecho en la actual administración del Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), que alcanzó a acumular alrededor de 9 mil 400 millones de pesos, de los cuales el Gobierno de la CDMX ha dispuesto 3 mil millones de pesos, principalmente para la ayuda de pago de renta a damnificados y atender las urgencias que surgieron. A finales de febrero de 2018, el Gobierno de la CDMX entregó 30 certificados de crédito para afectados del sismo del 19 de septiembre, los cuales pagarán los intereses, a una tasa de 9% de acuerdo con información emitida por el Gobierno de la Ciudad de México.

A nivel federal, la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) implementó un esquema de apoyo para la reconstrucción de viviendas ubicadas en las zonas afectadas por los sismos, que será operado a través de las Agencias Productoras de Vivienda (APVs). Este esquema abre la posibilidad de que los damnificados accedan a un crédito por hasta 100 mil pesos, que será complementario a los apoyos entregados a través del Fondo de Desastres Naturales. Para acceder a este esquema, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), realizará un censo para identificar cuáles son las viviendas afectadas. A finales de febrero la SHF ha aportado 266 millones de pesos para apoyo a créditos al Gobierno de la CDMX.

Adicionalmente el Infonavit implementó un programa de apoyo que incluye principalmente los siguientes puntos: la movilidad habitacional y uso de la subcuenta de vivienda, así como el otorgamiento inmediato del segundo crédito (según aplique), restablecimiento del derecho al crédito en caso de pérdida total y el apoyo a los acreditados con pérdida total en vivienda vertical.

Si fueron nueve estados afectados por los sismos, principalmente Oaxaca, Puebla, Morelos y Ciudad de México, entonces el programa de reconstrucción debe ser federal, y debe administrar y aplicar los recursos destinados a la reconstrucción a través de las instituciones ya existentes que garanticen que efectivamente se cumplan estos objetivos y que sea de manera oportuna.

En colonias como Roma y Guerrero, todavía se observan predios pendientes por ser demolidos, desde 1985. Aunque en diciembre de 2017, el Gobierno de la CDMX, a través de un crédito del Instituto de Vivienda (INVI), entregó 143 viviendas a damnificados del terremoto de hace 32 años, el mismo de 1985, en la Delegación Cuauhtémoc.

En 1985 se instalaron albergues en las calles de la Ciudad de México, en las cuales la gente esperó en promedio de 2 a 3 años en recibir viviendas de interés social, acompañadas del crédito correspondiente, en esta ocasión ¿Cuántos años esperarán los damnificados por sus viviendas? En conclusión, la memoria colectiva es demasiado efímera en nuestro México, en un año que además es electoral.

 

Docente UVM Campus San Rafael

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