Flexibilidad en el trabajo ¿Desaparecerán las oficinas en el futuro?

Aunque especialistas opinan que las oficinas no van a desaparecer, los trabajadores cada vez pasan más tiempo en otros lugares en los que se conectan de manera remota y cumplen con sus deberes
Flexibilidad en el trabajo ¿Desaparecerán las oficinas en el futuro?
ILUSTRACIÓN: DANTE DE LA VEGA. EL UNIVERSAL
08/08/2018
01:31
Mariana F. Maldonado
-A +A

El trabajo flexible es cada vez más una manera de trabajar extendida a escala global. Los trabajadores cada vez pasan menos tiempo en sus oficinas y más en otros lugares en los que se conectan de manera remota y cumplen con sus deberes.  De acuerdo con un estudio de Regus, 66.6 % de los empleados globales trabaja a distancia cada semana, y más de 50% lo hace al menos la mitad de la semana. Así, cada vez les gusta pasar menos tiempo en la oficina: Este mismo sondeo demuestra que 70% la evita y prefiere trabajar en otro lugar. 

El fenómeno está sucediendo a escala global y México no es excepción. A la par de que sucede, tanto empresas como candidatos ven los beneficios de esta forma de trabajo que más allá de ser el trabajo del futuro, es algo que se está convirtiendo en regla, porque no sólo le conviene a uno o a otro sino a ambas partes.

A los trabajadores les permite tener un mejor balance de vida y trabajo, reduce sus tiempos de traslado, aumenta su productividad y creatividad, además de su satisfacción del trabajo. Y esto se refleja en la manera en la que los trabajadores acogen esta nueva forma de trabajar. Por algo no quieren aparecerse en la oficina y hoy incluso se ha vuelto uno de los aspectos que consideran a la hora de evaluar una oferta laboral.

Mundialmente, 40% de los candidatos reconoce la flexibilidad laboral de horarios –la flexibilidad laboral comprende no solo el lugar sino las horas que se trabajan– como uno de los tres factores a considerar al tomar decisiones de carrera, y en México, este porcentaje asciende a 35%. Por poner otro ejemplo, en otros países, como China, esto ha aumentado año con año: Entre 2016 y el año pasado, 6% de trabajadores dijo considerar este factor como decisivo a la hora de escoger empleo, todo esto de acuerdo con un estudio de ManpowerGroup.   La rapidez con la que este fenómeno se está extendiendo varía de país a país, pero lo que es una constante es su crecimiento. 

“La tendencia de las formas de trabajo hoy en día está totalmente enfocada al trabajo flexible, es real que se acabó la época de corporativos instalados en un sólo lugar de manera casi perpetua, todas las empresas se están volviendo móviles. Es ya una forma de operar distinta a como era antes”, explica Mónica Sansores, directora comercial de Regus en México. “Creemos que va a seguir aumentando y estamos convencidos de que esta es la nueva forma de trabajo en general. Ya no hay una categoría de empresas que utilizan este tipo de trabajo, sino que cualquier tipo de compañías lo utiliza”, explica la especialista. 

Entre los que estudian esta forma de laborar hay una coincidencia: Este es un momento decisivo, porque las empresas (si es que no lo han hecho ya) tienen que migrar a este esquema si quieren captar y retener al mejor talento, además de reducir costos.

“Las organizaciones necesitan estar preparadas para cambiar sus viejos modelos que enfatizan el presentismo sobre del desempeño. Es el momento de inclinar la balanza. Los empleadores que puedan empatar con las expectativas de los candidatos en torno a la flexibilidad de horario obtendrán ventaja en reclutar y retener al mejor talento”, explica Ignacio Casillas, director de ManpowerGroup Solutions MeCCA en un texto sobre el tema. Según la investigación de Regus, el “punto decisivo” se aproxima, en el que el trabajo flexible va a dejar de ser llamado así y va a pasar a ser sólo “trabajo”.

Así que, ¿algún día van a desaparecer las oficinas? Jacob Morgan, un autor de best seller y teórico de cómo será el trabajo en el futuro, disipa esta duda en un texto sobre cómo van a ser las oficinas en un futuro.

“Es cierto que hoy más que nunca cada vez más personas están disfrutando de esquemas de trabajo flexible y van a las oficinas de manera menos frecuente, pero la necesidad de oficinas nunca desaparecerá. Sin embargo, los espacios de oficina están cambiando”, asegura el teórico.

Las oficinas compuestas por filas y filas de cubículos están por desaparecer y han sido reemplazadas en muchas compañías por espacios abiertos. Incluso las organizaciones más progresistas ya piensan en sus oficinas como centros de experiencia de empleado, según Morgan. Él ha ahondado ya con anterioridad en este concepto en su libro The Employee Experience Advantage [La ventaja de la experiencia del empleado], el cual se refiere a todo el conjunto de variables (espacio, cultura de la organización y la tecnología) que las compañías le ofrecen al empleado para crear una experiencia en la que el colaborador se quiera quedar.

Mientras que durante décadas la discusión se ha centrado erróneamente en cómo fomentar la motivación entre los empleados, —la cual cabe decir es muy baja: sólo 13% está comprometido con lo que hace, según la consultora Gallup— esta debería centrarse en cómo las organizaciones generan una experiencia en la que el mismo colaborador desee permanecer.

“El espacio físico es una representación de la compañía y muestra su cultura y que representa”, explica Morgan. Y en este sentido, las compañías deberían transformarse.

Así, si se pudiera definir el futuro de las oficinas en una palabra, explica el especialista, sería “adaptabilidad”, porque las empresas tendrán que preocuparse por mucho más que sólo darles escritorio y computadora a sus colaboradores, sino que necesitarán crear un espacio en el que se sientan cómodos y que sobre todo se ajusten a las necesidades de cada persona. Las compañías tendrán que dejarle la libertad al individuo de elegir cómo se verá su lugar pero este siempre tendrá que ser adecuado para sus necesidades en específico y las organizaciones deberán estar atentas a ello, teoriza Morgan.

Los beneficios

El trabajo flexible beneficia a ambas partes sin embargo, a las compañías les ofrece la enorme oportunidad de reducir costos y de aumentar la rentabilidad, la cual muy pocas organizaciones estarían dispuestas a desaprovechar.

El 90% de las empresas en México —de acuerdo con el ejercicio de Regus—, explica que la optimización de los costos es un motor fundamental para el mayor uso de ubicaciones de trabajo a distancia. Además, 90% de las organizaciones cree que el trabajo flexible ayuda a que sus empresas maximicen sus ganancias y 94% cree que hace que las empresas crezcan.

Además, la mayoría piensa que darle la posibilidad a sus empleados de trabajar de manera flexible les permite crear presencia en distintos mercados. Los beneficios son varios y las empresas están aprovechándolos ya.

Empezar ya

¿Qué deberían hacer las organizaciones que todavía no migran a este esquema? Según el análisis de ManpowerGroup, dar “pasos pequeños”, porque no es posible hacer este cambio de manera inmediata de trabajo tradicional a uno virtual. Lo primero que pueden hacer es permitir un horario de entrada más tarde para evitar los tiempos de traslado y asignar un cierto número de días de trabajo remoto.

Pero antes que esto, es importante empezar a cambiar la cultura. Las organizaciones necesitan quitarle el estigma al trabajo remoto para hacerlo aceptable, y esto empieza desde la cabeza de la compañía: “Los líderes necesitan ser transparentes y dirigir con el ejemplo”, sostiene Casillas de ManpowerGroup.

A la par es necesario que este esquema se alinee con la manera de evaluar y de incentivar a los empleados. “Hay que determinar metas y tiempos de entrega, si los empleados los cumplen, los gerentes pueden preocuparse menos del chequeo de entrada y salida”, recomienda el especialista.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS