“Programas de apoyo no deben ser para siempre”: presidente del FIDA

Personas deben desarrollar habilidades y salir adelante sin subsidios; urgen políticas que muestren que cultivos dan mejores ganancias
Gilbert F. Houngbo Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) (ALEJANDRA LEYVA. EL UNIVERSAL)
28/11/2017
05:06
Ivette Saldaña
-A +A

[email protected]

Los programas de apoyo a los marginados no deben ser ni para siempre ni para los mismos, sino que se tiene que cuidar que las personas desarrollen habilidades para salir adelante sin los subsidios, asegura el presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Gilbert F. Houngbo, en entrevista con EL UNIVERSAL.

“Se tiene que crear la esperanza de que con el tiempo se saldrá de la ayuda social y se tendrá autonomía económica de las personas”, manifiesta el funcionario.

A pregunta expresa sobre la elección que han tomado personas del campo de trabajar para el crimen organizado, considera que es un tema que concierne al gobierno, porque si alguien se puede sentir tentado a producir cosechas que no sean para alimentar sino que tienen la meta de conseguir un retorno rápido de la inversión, se deben trazar políticas públicas que lleven a evitar que la gente busque soluciones rápidas y no de largo plazo.

Los programas de apoyo deben demostrar que hay otras oportunidades para salir adelante que son menos riesgosas que el narcotráfico, precisa Houngbo, quien añade que se debe generar el entorno adecuado para que los campesinos le apuesten a los cultivos que les generarán mejores ganancias.

“Hay que mostrar que hay actividades que son menos riesgosas [que el narcotráfico]”, enfatiza.

Para el presidente del FIDA, uno de los principales retos de América Latina es disminuir la desigualdad de ingresos y la inequidad.

Además, evitar que los programas se concentran en unos cuantos porque debieran beneficiar a una mayor cantidad de población, uno de los retos de México y de la región.

El funcionario del organismo de la Organización de las Naciones Unidas dice que la falta de decisiones políticas o las acciones gubernamentales que se aplican o dejan de hacer en cualquier país se reflejarán en mayor o menor bienestar en la población.

Eso se observa con las cifras que muestran que solamente 5% de la población está en buenos niveles de bienestar, mientras que el grueso de la población tiene carencias.

Houngbo, quien estuvo de visita por México, expone que en la implementación de los programas sociales los gobiernos deben asegurarse de que hay independencia de lo político, porque una de las bases sobre las que se tiene que operar es la credibilidad de las instituciones.

“Creo, o quiero creer, que la institución tiene que mantener credibilidad, disposición y asegurarse que hay independencia de lo político”, comenta el funcionario.

Por ello, dice que se requieren políticas que equilibren ingresos, impuestos y beneficios para la población, además de que las políticas sociales que se implementen en un país deben de evaluarse para medir sus resultados y hacer los ajustes que se requieran para que se tenga mejor impacto en los pobres.

Para el FIDA, aunque México es la segunda economía más grande de América Latina, con una gran cantidad de clase media, aún persiste un amplio sector rural que vive en pobreza y mantiene severas disparidades económicas, porque a pesar de que solamente 21% de la población habita en áreas rurales, dos tercios de ésta están en extrema pobreza.

De acuerdo con el fondo de la ONU, 61% de la población indígena vive en extrema pobreza, comparada con sólo 19% de la población no indígena que está en esa condición.

El problema es que el sector agrícola de México enfrenta crecientes vulnerabilidades y una degradación de los recursos naturales, como inadecuados medios de producción por la baja inversión, débil asistencia técnica y bajo acceso a los mercados, entre otros.

A pesar de las dificultades que vive el sector agrícola mexicano, como baja producción, consumo e ingresos deprimidos y pobreza en la región, hay poco o escaso acceso al crédito, por lo que FIDA trabaja con las autoridades mexicanas para implementar acciones que lleven a una mejora de las condiciones de vida del campo.

Para Houngbo, aun cuando existen críticas de la sociedad contra la globalización y el comercio, son dos aspectos positivos en el mundo.

Explica que se debe trabajar para estar seguros de que la globalización tendrá efectos positivos y beneficios para toda la población.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS